David Murcia Guzmán, fundador del esquema financiero DMG, presentó una denuncia disciplinaria ante la Comisión Seccional de Disciplina Judicial de Bogotá contra el abogado Abelardo de la Espriella, aspirante a la Presidencia de Colombia, por no devolver cinco mil millones de pesos en honorarios recibidos en efectivo y por presuntas faltas graves a los deberes profesionales de lealtad, diligencia, ética y confianza. La queja, radicada antes del 11 de febrero, alega además violación de confidencialidad, negligencia en un proceso judicial y conflicto de interés, y fue asignada al magistrado Martín Leonardo Suárez Varón.
La acción disciplinaria surge de la renuncia de De la Espriella a la defensa de Murcia Guzmán hace 18 años, sin retornar los honorarios pagados por su representación personal, la de la empresa DMG y un estudio contable que nunca realizó adecuadamente. Murcia Guzmán, quien lideró el esquema DMG, acusa al abogado de omitir irregularidades en su captura, revelar información confidencial en declaraciones públicas en contra de su cliente y mantener cercanía con Álvaro Uribe, lo que generó un conflicto de interés. El caso cobró relevancia pública tras una entrevista de Murcia con el periodista Daniel Coronell el 12 de febrero de 2026, informada inicialmente el 11 de febrero.
Detalles revelados por la defensa de Murcia
Sondra Macollins, abogada de David Murcia Guzmán, detalló que la denuncia incluye el abandono injustificado de la representación y la falta de rendición de cuentas. Murcia relató en la entrevista cómo De la Espriella cobró honorarios adicionales para una auditoría contable que justificó su renuncia al alegar desconocer la contabilidad de DMG, pese a conocerla. Además, se mencionó la creación de la empresa Transval por DMG para transportar dinero en efectivo tras el cierre de puertas bancarias, con pérdidas significativas en bodegas que el abogado conocía perfectamente.
«Básicamente, la denuncia contra Abelardo de la Espriella es por su falta de ética, por la falta de honradez y dignidad de la profesión, por el abandono injustificado de la representación, por faltar a sus deberes de devolución de honorario, de rendición de cuentas con su cliente. Y aunque la discusión es si está prescrita o no la acción, porque pasaron 18 años, aquí la cuestión es si lo hizo o no».
Sondra Macollins, abogada de David Murcia Guzmán
Macollins también explicó el temor de su cliente hacia De la Espriella, no solo por su poder económico y desde las sombras, sino por su posible llegada a la Presidencia, que multiplicaría esa influencia. Añadió la indignación de Murcia, convertido al cristianismo, ante el uso de la fe por parte del abogado, quien se declaraba ateo.
«Él siempre ha tenido miedo, tiene mucho miedo de lo que pueda hacerle Abelardo de la Espriella, le tiene literalmente pánico. Sabía que tenía mucho dinero para hacer cualquier cosa y mucho poder desde la sombra, pero tiene más miedo a que se convierta en presidente de los colombianos, porque así el poder no solamente es económico, sino infinito. La segunda razón es porque David Murcia Guzmán se convirtió al cristianismo y está muy indignado con que una persona como Abelardo, que sabe que es atea, que siempre lo fue, siempre lo dijo, ahora utilice el nombre de Dios para coger incautos».
Sondra Macollins, abogada de David Murcia Guzmán
La abogada dejó entrever posibles ramificaciones penales más allá de lo disciplinario, sugiriendo que la presunta retención de dineros de DMG podría obligar al Estado a investigar de oficio por lavado de activos, considerando que muchos condenados lo han sido por esos fondos.
«No opino nada. Que opinen las autoridades, porque esto ya no es un chisme, es una realidad. Hay una denuncia que tendrá que enfrentar y puede ser que esa denuncia y las declaraciones del señor David Murcia Guzmán obliguen al Estado a iniciar una investigación de oficio más allá de la ética, más allá, porque si se presume que él se quedó con dineros de DMG, hay muchos condenados por lavado de activos por esos dineros; también es posible que tenga que responder por lavado de activos de ese proceso».
Sondra Macollins, abogada de David Murcia Guzmán
«Él contó cuál fue la relación real con el abogado; dijo que, aparte de cobrarle los honorarios por la defensa personal y la defensa de la entidad de la empresa, cobró honorarios para hacer un estudio contable, una auditoría contable, pero luego salió a decir que abandonaba el caso precisamente porque había una contabilidad que no conocía. Otra cosa que dijo es que hay más dinero que se perdió de DMG porque la empresa DMG tuvo que abrir otra empresa que se llama Transval para hacer el transporte del dinero en efectivo, ya que los bancos le cerraron todas las puertas, hecho que conocía perfectamente el abogado (Abelardo de la Espriella) y reveló cuál es la cifra, que es grande, que se perdió de las bodegas de Transval».
Sondra Macollins, abogada de David Murcia Guzmán
De la Espriella ha negado cualquier culpabilidad en medios de comunicación, mientras el proceso avanza ante la comisión bogotana. La denuncia podría reabrir debates sobre el caso DMG y las responsabilidades éticas de figuras públicas en aspiración presidencial.















