En un presunto ataque sicarial que conmocionó al norte de Bogotá, el empresario Gustavo Andrés Aponte Fonnegra y su escolta perdieron la vida durante la tarde del 11 de febrero de 2026, en la intersección de la calle 85 con carrera 7, en el exclusivo sector de La Cabrera. Las víctimas salían del gimnasio Bodytech cuando fueron abordadas por desconocidos que abrieron fuego contra ellos, dejando un saldo fatal de dos personas fallecidas tras recibir primeros auxilios en el lugar y ser trasladadas a un centro de salud cercano, donde sucumbieron por la gravedad de sus heridas.
Las autoridades confirmaron las identidades de las víctimas y atendieron rápidamente la emergencia en esta zona de la capital colombiana, marcada por un nuevo episodio de violencia armada. El hecho resalta la persistente inseguridad en Bogotá, donde los ataques dirigidos continúan cobrando vidas en pleno corazón de la ciudad.
Rechazo político a la gestión de seguridad
El concejal Julián Espinosa rechazó enfáticamente los hechos y cuestionó la gestión de seguridad del alcalde Carlos Fernando Galán, señalando fallas en la respuesta de la Alcaldía ante la escalada de violencia. Este suceso se suma a una serie de incidentes que ponen en evidencia los desafíos persistentes para las autoridades en la protección de los ciudadanos bogotanos.
«Es lamentable la inseguridad que viven los bogotanos. Más lamentable aún que la Alcaldía de @CarlosFGalan y su secretario de Seguridad no parezcan darse cuenta de la gravedad del problema»
Julián Espinosa, concejal de Bogotá
Desde La Veintitrés Manizales, este trágico evento subraya la urgencia de medidas efectivas contra la criminalidad en la capital, mientras las investigaciones avanzan para identificar y capturar a los responsables de este doble homicidio.















