En un intento por salvaguardar la integridad de los habitantes ante la escalada de violencia en la región del Catatumbo, el alcalde de El Carmen, José Reinel Contreras Yaruro, decretó toque de queda y ley seca a partir de las 6 de la tarde del 11 de febrero de 2026 hasta las 6 de la mañana del 16 de febrero de 2026. Esta medida, implementada mediante decreto local, restringe la movilidad y el expendio de bebidas alcohólicas en el municipio de El Carmen, ubicado en el Norte de Santander, tras un hostigamiento armado perpetrado contra la estación de Policía local a las 6 de la mañana de ese mismo día, atribuido a disidencias del ELN.
El incidente se suma a una serie de seis ofensivas contra la fuerza pública registradas en lo que va de 2026, incluyendo tres atentados graves que dejaron un uniformado muerto, otro herido y afectaciones directas a la población civil. En este contexto de reiteradas acciones armadas, influenciadas por la presencia del ELN en la zona, se reportó un ataque previo el 9 de febrero en la vereda Guamalito, donde fue asesinado el subintendente de Policía Andrés Felipe de la Hoz. La situación ha generado temor entre los habitantes, con hombres armados vestidos de civil portando armas de largo alcance circulando por las calles, lo que ha motivado la suspensión de clases presenciales para más de 400 estudiantes y la atención al público en la Alcaldía tanto en el casco urbano como en Guamalito.
Impacto en la comunidad y llamado a la paz
El Carmen, reconocido como Bien de Interés Cultural de la Nación, enfrenta ahora una parálisis en sus actividades cotidianas, con la población confinada para evitar mayores riesgos ante la continuidad de los ataques. Estas medidas buscan proteger a los civiles de posibles perjuicios irremediables, en medio de un panorama marcado por la suspensión de servicios públicos esenciales y el creciente pánico entre los residentes.
“Queremos aprovechar este comunicado oficial público entre entidades para solicitar a los alzados en armas salva la vida de nuestra población, a que por favor no se atente, que no haya un perjuicio irremediable contra nuestra comunidad, a respetar los principios, los mínimos y garantías a los derechos humanos y libertades, también al respeto por la misión médica”.
José Reinel Contreras Yaruro, alcalde de El Carmen
Con este decreto, las autoridades locales esperan mitigar la ola de violencia que azota el Catatumbo, instando al respeto de los derechos humanos y la vida civil, mientras la comunidad aguarda una respuesta integral del Gobierno nacional para restaurar la seguridad en esta zona estratégica y culturalmente valiosa.















