Las empresas y empleadores en Colombia tendrán hasta el próximo 16 de febrero de 2026 para consignar las cesantías anuales de sus trabajadores, una extensión del plazo habitual que se debe a que el 14 de febrero de ese año cae en sábado. Esta modificación aplica en todo el territorio nacional y responde directamente a la legislación laboral, que establece el 14 de febrero como fecha límite o el siguiente día hábil en caso de festivo o fin de semana, protegiendo así los derechos de los empleados ante el calendario.
Las cesantías representan un ahorro anual que los empleadores deben consignar en un fondo autorizado a favor de sus trabajadores, sirviendo como respaldo económico en situaciones de cesantía o terminación de contrato. El incumplimiento de esta obligación genera sanciones legales severas para las empresas, incluyendo multas, intereses e indemnizaciones moratorias, lo que subraya la importancia de respetar estos plazos para evitar repercusiones financieras y laborales.
Consecuencias legales del retraso
De acuerdo con el plazo general establecido en la normativa, que fija el 14 de febrero cada año como fecha tope, para 2026 se traslada específicamente al lunes 16 de febrero, permitiendo a las compañías ajustar sus procesos administrativos sin presiones innecesarias. Este ajuste no solo responde al calendario, sino que refuerza la protección de los derechos laborales en el país.
“La indemnización moratoria consagrada en el numeral tercero del artículo 99 de la Ley 50 de 1990 tiene origen en el incumplimiento de la obligación que tiene el empleador de consignar a favor del trabajador en un fondo autorizado el auxilio de cesantía. Luego, se trata de una disposición de naturaleza eminentemente sancionadora. Como tal, su imposición está condicionada, como ocurre en la hipótesis del artículo 65 del Código Sustantivo del Trabajo”
Función Pública
Los trabajadores y empleadores pueden consultar el estado de sus fondos de cesantías a través de la plataforma RUAF del Sistema de Información de Protección Social. Además, las empresas están invitadas a adelantar campañas de educación financiera para orientar a sus colaboradores sobre el uso adecuado de estos recursos, fomentando una gestión responsable de este beneficio esencial.















