El Consejo de Estado de Colombia ordenó la suspensión provisional del decreto que establecía el salario mínimo para 2026 con un histórico incremento del 23,7 por ciento, alcanzando los dos millones de pesos incluyendo el subsidio de transporte. Esta medida cautelar, adoptada recientemente tras demandas presentadas contra el Gobierno Nacional, obliga al Ejecutivo a expedir un nuevo decreto en un plazo máximo de ocho días. La suspensión rige desde el primero de enero de 2026 hasta que se emita la sentencia definitiva, en un fallo que cuestiona la ausencia de fundamentos técnicos sólidos en el decreto original.
La decisión judicial responde a la falta de sustentos adecuados en aspectos clave como la inflación proyectada, la productividad evaluada por el Comité Tripartito, el crecimiento del Producto Interno Bruto y la meta inflacionaria definida por el Banco de la República. El Consejo de Estado argumentó que el nuevo decreto debe incluir una exposición detallada de valoración, justificación de criterios y todos los informes oficiales correspondientes, protegiendo así el proceso judicial sin anticipar el fallo final. Este pronunciamiento revive un precedente similar de 2017, cuando el alto tribunal anuló un decreto anterior por considerar insuficiente su monto.
Reacciones políticas y exigencias de cumplimiento
Desde el Centro Democrático, figuras como la candidata presidencial Paloma Valencia han urgido al Gobierno a presentar de inmediato las modificaciones exigidas por el Consejo de Estado, advirtiendo que no se puede permitir que la ilusión de millones de colombianos por mejores salarios se desvanezca. Valencia también enfatizó la necesidad de bajar drásticamente los impuestos para equilibrar el escenario laboral, proponiendo más salario para los trabajadores y menos cargas para los empresarios. Por su parte, el expresidente Álvaro Uribe Vélez aclaró que su partido no se opone al aumento salarial, sino a los factores que frenan la inversión como la violencia, el narcotráfico, la carga impositiva y el crecimiento desmedido del Estado, abogando por reducir costos estatales e impuestos para emprendedores y empleadores. Asimismo, Andrés Gaviria, del mismo partido, resaltó la importancia de combatir la informalidad laboral en este contexto.
“En el Centro Democrático no nos hemos opuesto ni nos opondremos al aumento del salario mínimo. Aquello a lo cual nos oponemos es que este país paró la inversión, la violencia, el narcotráfico, la carga de impuestos, el desgreño, la explosión del tamaño del Estado. Eso es lo que hay que corregir. Menos costos en el Estado, menos impuestos para los emprendedores, para los empleadores y buen salario mínimo”
Álvaro Uribe Vélez, expresidente de Colombia
“Le exigimos al Gobierno que presente ya las modificaciones al salario mínimo que exige el Consejo de Estado, porque no podemos permitir que la ilusión de miles y millones de colombianos de tener mejores salarios vaya a terminar nula”
Paloma Valencia, candidata presidencial del Centro Democrático
“vamos a bajar drásticamente los impuestos. Nosotros queremos más salario para los trabajadores y menos impuestos para los empresarios”
Paloma Valencia, candidata presidencial del Centro Democrático
Esta noticia adquiere relevancia inmediata por su impacto en la economía colombiana, al obligar al Gobierno a replantear el mayor incremento salarial de la historia del país con base en parámetros técnicos rigurosos, lo que podría redefinir las expectativas de trabajadores y empresarios en el arranque del próximo año.















