El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, criticó duramente la decisión del Consejo de Estado de suspender provisionalmente el Decreto 1469 de 2025, que fija el salario mínimo para 2026 en dos millones de pesos, un incremento del 23 por ciento, y anunció que impulsará acciones legales para defenderlo. La providencia de 73 páginas, emitida antes del 24 de febrero, obliga a expedir un nuevo decreto en un plazo de ocho días, lo que genera incertidumbre en el país. Sanguino calificó la suspensión como precipitada, irresponsable y nefasta, argumentando que afecta derechos adquiridos de los trabajadores, quienes ya han recibido pagos con el nuevo salario desde enero, y contradice los principios constitucionales de progresividad laboral.
Para trazar una estrategia de defensa, el ministro convocó una mesa técnica integrada por el Ministerio de Hacienda, la Agencia de Defensa del Estado y la Secretaría Jurídica de la Presidencia. Esta medida responde a la necesidad de contrarrestar lo que Sanguino considera un retroceso injusto que pone en riesgo la confianza en el sistema legal y laboral colombiano, respaldado en estudios de la Organización Internacional del Trabajo, datos de inflación, crecimiento del PIB y la contribución salarial al ingreso nacional.
Defensa del salario como garantía constitucional
Sanguino enfatizó que el salario vital es un mandato del Estado Social de Derecho, representando una garantía de dignidad, seguridad jurídica y respeto para todos los empleados colombianos. La medida, según el ministro, se fundamenta en la realidad económica del país, donde un salario de dos millones de pesos no constituye un exceso, sino una necesidad para que la economía tenga alma y corazón, permitiendo a los trabajadores una vida digna.
«El salario vital es un mandato del Estado Social de Derecho y representa una garantía de dignidad, seguridad jurídica y respeto para todos los empleados colombianos».
Antonio Sanguino, ministro de Trabajo
«Un salario de dos millones de pesos para un trabajador colombiano no es un exceso. La economía tiene que tener alma y corazón, y eso significa garantizar que los ingresos de los empleados permitan una vida digna».
Antonio Sanguino, ministro de Trabajo
El funcionario alertó sobre la consolidación del derecho, dado que los trabajadores ya perciben el nuevo monto, y no descartó la posibilidad de tutelas masivas o una «tutelatón» para proteger el salario mínimo, en medio de la inestabilidad jurídica que esta suspensión genera en los ingresos de millones de colombianos.
«Los trabajadores ya han recibido el pago correspondiente al nuevo salario. Esto demuestra que el derecho ya se consolidó y cualquier intento de retroceso no solo sería injusto, sino que pondría en riesgo la confianza en el sistema legal y laboral del país».
Antonio Sanguino, ministro de Trabajo
Esta controversia subraya la tensión entre el Ejecutivo y la alta corte en materia laboral, con implicaciones directas en la estabilidad económica de los hogares trabajadores en Colombia.















