En la primera quincena de febrero, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, dirigió un mensaje contundente al empresariado del país a través de sus redes sociales, exigiendo el respeto al salario mínimo vital decretado por el gobierno, pese a la reciente suspensión del decreto que buscaba incrementarlo en un 23 por ciento para el año 2026, medida frenada por el Consejo de Estado.
El mandatario enfatizó que esta suspensión no afecta la vigencia del salario mínimo vital previamente establecido, aclarando que los empleadores deben continuar pagándolo en los términos decretados, mientras el Ministerio de Trabajo intensificará las acciones de vigilancia y la recepción de quejas, las cuales serán tramitadas conforme a las normas vigentes.
Petro insiste en la obligatoriedad del pago
Dirigido específicamente a los empresarios, el pronunciamiento de Petro busca disipar dudas generadas por la decisión judicial y garantizar los derechos laborales en todo el territorio nacional, recordando que el incremento del 23 por ciento estaba previsto para entrar en vigencia en 2026, pero no altera las disposiciones actuales sobre el salario mínimo vital.
«Se mantiene» «deben pagar con el salario mínimo vital decretado» «el Ministerio de Trabajo tomará las medidas con aumentos de vigilancia y recepción de quejas que se tramitarán de acuerdo a las normas»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Esta exigencia presidencial se enmarca en un contexto de tensiones entre el Ejecutivo y el Consejo de Estado por la suspensión del decreto salarial, subrayando la continuidad de las políticas laborales del gobierno pese a los obstáculos judiciales, en un momento clave para la economía colombiana donde miles de trabajadores esperan claridad en sus remuneraciones.
La noticia se encuentra en desarrollo, con el gobierno atento a posibles repercusiones en el sector empresarial y laboral a nivel nacional.















