Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, lanzó duras acusaciones contra el presidente Gustavo Petro, a quien responsabilizó de desarmar la Policía Nacional por venganza política al ordenar el retiro del brigadier general Edwin Masleider Urrego Pedraza de su cargo como comandante de Policía de Cali. Esta medida se materializó mediante el Decreto 0147 del 11 de febrero de 2026, firmado el día siguiente por el Ministerio de Defensa, bajo la figura de «llamamiento a calificar servicios», lo que deja a Urrego tres meses adicionales en pagaduría según el artículo 145 del Decreto 1212 de 1990.
El motivo detrás de esta decisión, según reveló el propio presidente Petro, radica en una denuncia sobre un supuesto plan orquestado por el general para colocarle sustancias psicoactivas en su camioneta y sabotear una reunión con el expresidente de Estados Unidos Donald Trump. Gutiérrez, en respuesta, denunció que estas acciones forman parte de un patrón sistemático para debilitar la institución policial, involucrando incluso a la Dirección Nacional de Inteligencia como herramienta política y evocando fantasmas del pasado con el M19 en el poder.
Tensiones políticas y respaldos al general Urrego
El episodio se enmarca en un contexto de crecientes fricciones entre el Gobierno nacional y la Policía, agravadas por la circulación de documentos anónimos desde octubre de 2025 en la Casa de Nariño, la DNI y la Policía misma. Estos papeles vinculaban a Urrego y al coronel Óscar Miguel Moreno Arroyave con presuntas irregularidades. El brigadier general atribuyó su salida a una campaña de desprestigio motivada por sus medidas anticorrupción en Puerto Colombia y un allanamiento ordenado por la Corte Suprema de Justicia a la vivienda del ministro Armando Benedetti, lo que generó malestar en el Ministerio del Interior. Además, una carta fechada el 5 de septiembre en Barranquilla evidenció la suplantación del correo del abogado José Fernando Picalúa Ochoa en denuncias anónimas, lo que él califica como una «vil patraña» con fines delictivos.
“Hay un general al que ordené retirar de la Policía, que tenía una misión extraña. Alguien le dio la orden para ponerme sustancias psicoactivas en el carro”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“Así han ido desarmando a nuestra Policía. Han utilizado la DNI como arma política. El M19 acabando nuestra fuerza pública. Vengándose desde el poder”
Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín
El respaldo a Urrego no se hizo esperar: Gutiérrez y un grupo de oficiales retirados lo defendieron públicamente, destacando que ha honrado el uniforme con liderazgo, disciplina y vocación de servicio, dejando un legado que merece respeto. Gutiérrez fue aún más allá al cuestionar la coherencia del Gobierno, afirmando que quienes cometieron delitos de lesa humanidad ocupan hoy la Presidencia, altos cargos nacionales y el Congreso, en medio de estas tensiones que sacuden las bases de la seguridad en Colombia.
“Una vez enterado, me doy cuenta que utilizaron el nombre de mi correo colocando en la falsa denuncia de fuente anónima como medio de notificación, por lo que se puede inferir que se trata posiblemente de una vil patraña para cumplir algún propósito delictivo, utilizando la misma administración de justicia”
José Fernando Picalúa Ochoa, abogado
Este enfrentamiento pone en evidencia las profundas divisiones políticas que afectan la estabilidad de las fuerzas públicas, con implicaciones que podrían extenderse a otras regiones como Cali y Medellín, donde la confianza en la Policía es crucial para la convivencia ciudadana.















