En la tarde del sábado 14 de febrero, funcionarios del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (Idpyba) descubrieron y recolectaron trozos de pollo crudo abandonados en las zonas verdes cercanas a la Biblioteca Virgilio Barco, ubicada en la localidad de Teusaquillo, en Bogotá. Tras el hallazgo, el equipo procedió a desechar los restos de manera segura y notificó de inmediato a la seguridad de la biblioteca, la Alcaldía Local de Teusaquillo y la Policía Metropolitana de Bogotá, alertando sobre el peligro inminente para las mascotas que transitan por el sector.
El incidente genera preocupación por el riesgo de bacterias como Salmonella y Listeria monocytogenes, según alertas de la FDA, además de la posibilidad de que los trozos oculten sustancias tóxicas destinadas a envenenar animales. Decenas de dueños de mascotas podrían haber estado expuestos potencialmente, dado que el parque es frecuentado los fines de semana por familias, deportistas y personas que pasean a sus perros.
Precedentes y medidas de prevención
Este no es un caso aislado, ya que Bogotá ha registrado incidentes similares en parques con alimentos tóxicos que han causado intoxicaciones y muertes de mascotas, avivando la inquietud en redes sociales entre los cuidadores de animales. En respuesta, se ha reforzado la vigilancia en la zona afectada, y las autoridades instan a la ciudadanía a reportar cualquier alimento sospechoso encontrado en espacios públicos. Entre las recomendaciones clave se encuentran mantener a los perros con correa, vigilar constantemente que no ingieran sustancias extrañas y notificar hallazgos al Idpyba de inmediato para evitar tragedias.















