Los Pepes secuestraron y castraron a «Terremoto de Manizales» en Llanogrande, Rionegro, en 1993

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El legendario caballo de paso fino ‘Terremoto de Manizales’, estrella del criadero Potrerillo perteneciente a Roberto Escobar «el Osito», fue secuestrado y castrado por el grupo Los Pepes en 1993 como parte de la guerra entre carteles desatada tras la fuga de Pablo Escobar de prisión. El animal, valorado en más de un millón de dólares y considerado el mejor de su categoría en el país, donde competía con campeones desde potro y había ganado títulos nacionales en los años 80 y 90, fue hallado el 29 de agosto de ese año en La Aguacatala, sur de Medellín, tras 45 días de cautiverio en una finca de Llanogrande, Rionegro, Antioquia.

Durante el secuestro, Los Pepes también asesinaron al montador alias el Arabe, quien comía con su esposa en ese momento, y mantuvieron a varios caballos con hambre extrema como forma de intimidación contra las familias antioqueñas involucradas en el conflicto narco. ‘Terremoto’ sufrió la castración con tijeras a manos de un hombre que, según relatos, fue ejecutado después por actuar sin autorización de sus jefes. Daniel Escobar Cadavid, hijo de Nicolás Escobar Urquijo y nieto de Roberto Escobar, narra estos hechos con detalle en el museo que él y su padre mantienen en el embalse de El Peñol.

«La historia de ‘Terremoto’ es que lo secuestraron en una finca ubicada en Llanogrande, en Rionegro, Antioquia. Ahí secuestraron varios caballos y mataron al montador, a alias el Arabe; él estaba comiendo con su esposa»

Daniel Escobar Cadavid, hijo de Nicolás Escobar Urquijo

La tortura y el castigo interno de Los Pepes

El caballo resistió 45 días de privaciones antes de ser rescatado, en un episodio único en la historia como el único ejemplar secuestrado y torturado de esa manera. Roberto Escobar resguardó personalmente a ‘Terremoto’ hasta su muerte, y el castrador pagó con su vida por excederse en la orden. «El caballo estuvo secuestrado 45 días en los que lo pusieron a aguantar hambre. Eso fueron Los Pepes. Lo castró una persona con unas tijeras; él no tenía autorización para hacer eso, entonces nos contaron que a él lo mataron por haberle hecho eso al caballo. Terremoto es el único caballo secuestrado y torturado de la historia», explica Cadavid.

«La historia es que era el mejor caballo de paso fino en el país; lo castraron para mostrar que la genética que compró mi abuelo se iba a perder. De ahí nació la idea de clonarlo»

Daniel Escobar Cadavid, hijo de Nicolás Escobar Urquijo

Clonación post-mortem y legado eterno

Tras la muerte de ‘Terremoto’ en 2009 por un cólico, cuando tenía 14 años, Roberto Escobar financió el proceso de clonación iniciado en Carmen de Viboral. El clon vivió dos años antes de sucumbir también por cólico, preservando así la genética de este campeón mundial de paso fino. Este relato, parte de los ataques sistemáticos de Los Pepes a propiedades familiares, se exhibe hoy en el museo de los Escobar Cadavid, recordando un capítulo brutal de la violencia que marcó a Colombia en los 90.

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