La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha revelado detalles del calendario lunar para 2026, destacando que el martes 17 de febrero se producirá una luna nueva y el martes 24 de febrero un cuarto creciente, ambos fenómenos visibles desde Perú y regiones cercanas. Durante la luna nueva, nuestro satélite se posicionará entre la Tierra y el Sol, quedando invisible al salir conjuntamente con el astro rey, mientras que en el cuarto creciente se mostrará la mitad de su superficie iluminada, resultado del recorrido mensual de la Luna en su órbita elíptica alrededor de nuestro planeta.
Al inicio de esa semana, la distancia entre la Tierra y la Luna alcanzará los 390.733 kilómetros, reduciéndose a 372.301 kilómetros para su cierre, con un radio lunar de poco más de 1.740 kilómetros que subraya su proximidad relativa en el vasto cosmos. Estos eventos no solo capturan la atención de astrónomos aficionados, sino que invitan a aprovechar la luna nueva para observar un cielo particularmente oscuro, libre de la interferencia lumínica del satélite.
El rol esencial de la Luna en nuestro mundo
La Luna desempeña un papel crucial en la estabilidad terrestre, moderando la oscilación axial de la Tierra para mantener un clima relativamente constante y generando las mareas oceánicas mediante su atracción gravitacional. Su origen se remonta a miles de millones de años atrás, cuando un cuerpo del tamaño de Marte colisionó con nuestro planeta, dando lugar a este compañero eterno. Con un diámetro menor a un tercio del ancho terrestre, la NASA la compara poéticamente: si la Tierra fuera una moneda de cinco centavos, la Luna equivaldría a un grano de café.
Una denominación histórica y descubrimientos pioneros
El nombre «Luna» surgió en tiempos antiguos por el desconocimiento de otros satélites naturales, hasta que Galileo Galilei descubrió cuatro lunas orbitando Júpiter en 1610, expandiendo nuestra comprensión del sistema solar. Esta información, basada en el calendario lunar detallado por la NASA y reportado por Infobae, ofrece a los residentes de Manizales y el Eje Cafetero una oportunidad ideal para conectar con los ritmos celestiales en febrero de 2026.















