Manizales, Caldas. La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, junto a la Aeronáutica Civil, presentó el primer reporte oficial sobre el trágico accidente de la avioneta Beechcraft 1900 de la aerolínea estatal Satena, que se estrelló contra una zona montañosa en Norte de Santander hace veinte días, dejando un saldo de quince personas fallecidas, entre ellas el representante a la Cámara Diógenes Quintero. Según el informe dado a conocer en rueda de prensa, el siniestro ocurrió debido a un descenso de altitud combinado con alta nubosidad que impidió al piloto visualizar el terreno, en un contexto de condiciones climáticas adversas destacadas por testimonios de locales y familiares de las víctimas.
El reporte preliminar detalla que la aeronave volaba a una altura de 7.900 pies, equivalente a cerca de 2.400 metros, y alcanzaba una velocidad de 273 nudos, lo que equivale a unos 550 kilómetros por hora, una cifra considerada normal para la zona donde se encontraban. Este primer análisis oficial llega tras dos décadas de espera desde el hecho, confirmando las sospechas iniciales sobre la poca visibilidad como factor determinante en la colisión con las montañas.
Detalles técnicos y velocidad normal del vuelo
La aeronave, que transportaba quince pasajeros a bordo, operaba bajo condiciones meteorológicas extremas que, según el informe de la Aeronáutica Civil, jugaron un rol crucial en el descenso involuntario. La ministra Rojas enfatizó la normalidad de los parámetros de vuelo previos al impacto, subrayando que no se detectaron irregularidades en la velocidad ni en la altitud hasta el momento crítico.
«La aeronave iba a 7.900 pies de altura, cerca de 2.400 metros, y con una velocidad de 273 nudos; es decir, 550 kilómetros por hora. Eso es una velocidad normal para el lugar en el que se encontraban.»
María Fernanda Rojas, ministra de Transporte
Este reporte marca un paso inicial en la investigación del accidente de la avioneta Satena, mientras las familias de las quince víctimas, incluyendo al congresista Diógenes Quintero, esperan más esclarecimientos sobre las causas exactas y posibles responsabilidades, en medio de un contexto de creciente escrutinio a las operaciones aéreas en regiones montañosas de Colombia.















