Durante la sesión del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo, se llevó a cabo un análisis técnico y se revisaron las precipitaciones ocurridas entre el 23 de enero y el 16 de febrero. Con base en ese estudio, la Gobernación de Caldas declaró alerta amarilla, conforme al Plan Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres.
La activación de la medida se establece cuando, en un periodo de 25 días, las precipitaciones acumuladas oscilan entre 200 y 300 milímetros. En los últimos 25 días, las lluvias superaron 270 milímetros en total.
Entre lo que va de año se registraron 92 eventos, que incluyen deslizamientos, caída de árboles, inundaciones y vientos fuertes.
El gobernador (e) de Caldas, Ronald Bonilla Ricardo, subrayó que esta definición fortalece la coordinación entre los 27 municipios, los organismos de socorro y de seguridad, así como las entidades del orden departamental.
“Todos unidos en la prevención de Caldas, con trabajo conjunto y articulado que permite afrontar esta alerta amarilla de la mejor manera”
El funcionario destacó la importancia de la articulación interinstitucional y recordó que el departamento continúa en calamidad pública, lo que facilita mantener mecanismos administrativos ágiles para atender eventuales afectaciones.
La jefa de Gestión del Riesgo de Caldas, Paula Marcela Villamil Rendón, explicó que la decisión se fundamenta en el monitoreo permanente de las estaciones meteorológicas y en la evaluación integral de las condiciones climáticas recientes:
“De acuerdo con el Plan Departamental de Gestión del Riesgo y el análisis de nuestras redes meteorológicas, se evidencia que nos encontramos en alerta amarilla por condiciones de fuertes lluvias. Esto implica mayor vigilancia de todas nuestras redes meteorológicas, de nuestros sistemas de alerta temprana y nos lleva a activar los protocolos establecidos. Contamos con capacidades para atender cualquier situación que se presente en el departamento”
Durante el Consejo, también se indicó que la declaratoria de alerta amarilla representa una fase de preparación para la respuesta, que permite anticiparse y fortalecer la coordinación institucional ante el incremento de precipitaciones.
Balance vial y capacidad operativa
El secretario de Infraestructura, Jorge Ricardo Gutiérrez Cardona, informó que, como resultado de las lluvias, se han atendido 16 mil metros cúbicos de derrumbes y emergencias; 34 intervenciones por deslizamientos; 172 kilómetros de mantenimiento periódico y 172 sitios críticos intervenidos.
El funcionario explicó que el departamento cuenta actualmente con nueve combos de maquinaria amarilla, distribuidos estratégicamente en las subregiones, no solo para cumplir con el mantenimiento vial, sino para responder de manera inmediata a emergencias que afecten la movilidad y la transitabilidad.
Además, se dispone de equipos de apoyo adicionales para garantizar atención oportuna, incluso en jornadas nocturnas, con el fin de mantener despejadas las vías y reducir el impacto en las comunidades.
“La prioridad es actuar con rapidez para asegurar la movilidad y la seguridad de los caldenses”
Articulación con organismos de seguridad
Por su parte, el coronel Alex Uriel Durán, comandante del Departamento de Policía Caldas, indicó:
“La Policía Nacional pone a disposición todo su portafolio de servicios, la línea de emergencia 123 y sus capacidades institucionales para atender cualquier requerimiento que se presente. La articulación entre las instituciones es fundamental para prevenir situaciones que puedan afectar la integridad de los ciudadanos”
La Gobernación de Caldas, a través de la Jefatura de Gestión del Riesgo adscrita a la Secretaría de Medio Ambiente, reiteró a la comunidad la importancia de mantenerse informada mediante canales oficiales y de reportar cualquier novedad a la línea 123.











