Mwepu Ilunga de Zaire pateó tiro libre de Brasil en Mundial 1974 por impago de premios dictatoriales

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En un gesto de rebeldía inolvidable durante el Mundial de 1974 en Alemania Federal, el jugador zaireño Mwepu Ilunga irrumpió en el minuto 80 del partido contra Brasil, pateando el balón de un tiro libre a favor del rival como forma de protesta contra la dictadura de Mobutu Sese Seko, quien no había cumplido con los premios millonarios prometidos al equipo por una buena actuación en el torneo. Este acto desesperado buscaba captar la atención mediática internacional ante el impago y las posibles represalias que enfrentaban los futbolistas, obligados a jugar bajo amenaza constante en un grupo complicado que también incluía a Yugoslavia y Escocia.

El equipo de Zaire, actual República Democrática del Congo, protagonizó una participación desastrosa en su única presencia en una Copa del Mundo, con derrotas abultadas de 0-2 ante Escocia, 0-9 frente a Yugoslavia —donde el guardameta fue sustituido en el minuto 23, una figura clave rechazó jugar el segundo tiempo y el árbitro Ómar Delgado dirigió el encuentro— y finalmente 0-3 contra Brasil, sin sumar puntos ni anotar goles. La dictadura de Mobutu utilizó el deporte como herramienta de propaganda, pero tras las eliminaciones, los jugadores fueron forzados a regresar al país bajo amenazas de asesinato contra sus familias, muchos terminaron exiliados y murieron en la pobreza, mientras el régimen recortaba drásticamente la inversión en el fútbol.

De la gloria efímera a la represión

Zaire había clasificado al Mundial tras vencer a Nigeria en el repechaje de la FIFA, un logro que ilusionó a la nación, pero que se convirtió en pesadilla por las promesas incumplidas. La acción de Ilunga no solo simbolizó la frustración colectiva del plantel, sino que expuso las grietas de un régimen autoritario que priorizaba la imagen sobre el bienestar de sus atletas.

Hacia el Mundial 2026 con ecos del pasado

Hoy, la República Democrática del Congo mira con esperanza el repechaje para el Mundial 2026, programado para el 31 de marzo ante el ganador de la llave entre Nueva Caledonia y Jamaica, con la posibilidad de integrarse al grupo que ya cuenta con Colombia, Portugal y Uzbekistán. Figuras actuales como Cédric Bakambu, Aaron Wan-Bissaka y Chancel Mbemba lideran una generación que busca redimirse de aquellas sombras del 74, recordando que el fútbol puede ser más que propaganda: un grito de dignidad.

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