Manuel Alejandro Tique, activista humanitario y trabajador colombiano con el Consejo Danés para Refugiados, fue liberado este 9 de febrero de 2026 tras pasar 17 meses detenido en la cárcel El Rodeo de máxima seguridad en Caracas, Venezuela. Su salida pone en el foco la situación de alrededor de 20 connacionales que permanecen presos allí, de un total previo de 35 o más colombianos, retenidos en condiciones extremas por la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).
Tique había viajado inicialmente a Venezuela por motivos laborales, para realizar capacitaciones de una semana, pero fue retenido sin una razón clara. En entrevista con Noticias Caracol, relató cómo lo llevaron de una supuesta entrevista a la cárcel El Rodeo, donde compartía espacios de apenas cuatro por dos metros cuadrados con otros detenidos.
Condiciones inhumanas en El Rodeo
Las celdas de esta prisión de máxima seguridad son descritas por Tique como verdaderos infiernos: camarotes de cemento, letrinas al lado con olores penetrantes de desechos humanos, y un encierro total que deja a los presos aislados e incomunicados. De los 35 o más colombianos que estuvieron allí, ahora quedan unos 20 en similares circunstancias, lo que genera una urgente exigencia de libertad para todos.
“Inicialmente yo iba por un tema laboral, con el Consejo Danés para Refugiados. Iba a hacer unas capacitaciones de una semana”.
Manuel Alejandro Tique, activista humanitario colombiano
“Allí lo que hacen es retenerme con la DGCIM, que es la Dirección General de Contrainteligencia Militar. No ajustan una razón, dicen que es para una entrevista más, pero al final lo que hacen es llevarme para Caracas y de ahí para la cárcel El Rodeo”.
Manuel Alejandro Tique, activista humanitario colombiano
La liberación de Tique intensifica la presión sobre las autoridades de Colombia y Venezuela para que liberen al resto de los detenidos, destacando la necesidad de atención diplomática inmediata ante estas detenciones arbitrarias y las precarias condiciones de reclusión.
“Somos alrededor de veinte colombianos en su momento que quedan, de un total de treinta y cinco o más que habían en la cárcel El Rodeo”.
Manuel Alejandro Tique, activista humanitario colombiano
“Las condiciones, te imaginarás, es una cárcel de máxima seguridad. Tenemos ahora apenas cuatro por dos metros cuadrados, un camarote de cemento, tienes la letrina al lado, los olores de los desechos, estás totalmente encerrado, aislado e incomunicado”.
Manuel Alejandro Tique, activista humanitario colombiano
Este caso subraya la vulnerabilidad de los trabajadores humanitarios colombianos en la frontera y clama por acciones concretas de ambos gobiernos para garantizar la libertad y el regreso seguro de los connacionales aún privados de su libertad.















