La periodista Gigliola Valero alertó sobre un sofisticado intento de estafa bancaria en Colombia, donde delincuentes suplantaron los canales oficiales de Davivienda para engañarla y casi lograr que abriera una cuenta de ahorros y transfiriera fondos a cuentas de terceros. Durante su relato en el programa Mañanas Blu a las 10:30 de Blu Radio, Valero detalló cómo los estafadores utilizaron WhatsApp con perfiles verificados falsos, llamadas desde un número registrado como el «teléfono rojo» del banco y datos reales de su cuenta y tarjeta, incluyendo los últimos dígitos y simulaciones de alertas de compras en Falabella, todo ello con una presión constante para actuar con confidencialidad y rapidez.
El engaño duró alrededor de tres horas e involucró tácticas de ingeniería social diseñadas para replicar fielmente los protocolos bancarios, como solicitudes para abrir una cuenta de ahorros a cero costo directamente en la aplicación. Los estafadores pedían transferir el dinero a una supuesta «cuenta de tesorería» o a la «cuenta de ahorros de Jorge Lozano», falseando todo con precisión para generar confianza. Valero evitó caer en la trampa al colgar y verificar directamente con Davivienda, que confirmó se trataba de una estafa y reiteró que nunca solicita transferencias a cuentas de terceros ni el compartir datos sensibles.
La precisión del fraude y las confesiones de la víctima
Valero describió la meticulosidad del plan, destacando cómo los perfiles en WhatsApp parecían auténticos con el chulo de verificación, lo que inicialmente la hizo dudar. «Lo tienen muy bien diseñado todo, falsean todo», relató, enfatizando la evolución de estos fraudes que operan presuntamente desde cárceles y han crecido en el país mediante la replicación de procedimientos bancarios oficiales.
«Me hicieron abrir una cuenta de ahorros a cero costo ahí mismo en la aplicación».
Gigliola Valero, periodista
«Yo miraba el WhatsApp y decía: sí es Davivienda, tiene el chulo de verificación».
Gigliola Valero, periodista
Frente al auge de estas bandas, expertos recomiendan cortar inmediatamente cualquier comunicación sospechosa, contactar solo por canales oficiales del banco y activar notificaciones para monitorear movimientos. El caso de Valero sirve de advertencia sobre los riesgos de la ingeniería social en el sistema financiero colombiano, urgiendo mayor vigilancia ciudadana para contrarrestar estas amenazas cada vez más elaboradas.











