En una serie de operativos coordinados, el Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y el Cuerpo Técnico de Investigación del CTI de la Fiscalía General de la Nación incautaron un helicóptero Hughes 500 y un motor aeronáutico Rolls-Royce, presuntamente vinculados a actividades de narcotráfico. Estas acciones, lideradas por el Grupo de Caballería Mediano N.° 13 Tequendama y el Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam), se desarrollaron en los municipios de Funza y Cota, en Cundinamarca, así como en el aeródromo de Guaymaral, en el norte de Bogotá. El brigadier general César Augusto Martínez Páez, comandante de la Brigada 13, supervisó las inspecciones basadas en inteligencia estratégica que identificaron estas zonas como clave para las operaciones ilícitas.
La aeronave y el motor, un turboeje Rolls-Royce de la serie M250 destinado a helicópteros ligeros, presentan irregularidades en su documentación y procedencia, lo que levantó sospechas de su uso por parte de grupos criminales dedicados al narcotráfico. Según estimaciones basadas en revisiones de mercado, un helicóptero MD 500E nuevo como el modelo incautado tiene un valor aproximado de 2.5 millones de dólares estadounidenses, equivalentes a 9.242 millones de pesos colombianos, mientras que el motor oscila entre 369 millones y 1.108 millones de pesos colombianos. Estos bienes quedaron bajo custodia judicial para realizar estudios técnicos exhaustivos sobre su autenticidad y trazabilidad.
Irregularidades y antecedentes de la aeronave
El helicóptero Hughes 500 ya había sido incautado previamente por la Policía Nacional en 1992, y actualmente enfrenta dos denuncias vigentes por hurto y falsedad marcaria. Inspecciones detalladas revelaron que los remaches de la placa de identificación no son originales de fábrica, lo que refuerza las sospechas sobre su manipulación para actividades delictivas. Los operativos se centraron en áreas estratégicas de Cundinamarca y el norte de Bogotá, fruto de labores de inteligencia que permitieron desarticular posibles rutas de transporte de sustancias ilícitas.
Las investigaciones continúan en curso para esclarecer la falsedad marcaria y el rol exacto de estos elementos en el narcotráfico, con el objetivo de desmantelar redes criminales que aprovechan aeronaves para evadir controles. Esta incautación representa un golpe significativo contra el crimen organizado, según información proporcionada por el Ejército Nacional y reportes de Infobae Colombia.















