Siete partidos del Mundial 2026 en Gillette Stadium, Foxborough, Massachusetts, en riesgo por fondos de seguridad

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Funcionarios de Foxborough, en Massachusetts, han lanzado una advertencia crítica: los siete partidos programados para el Mundial de Fútbol 2026 en el Gillette Stadium corren serio riesgo de cancelación debido a un desacuerdo sobre el financiamiento de 7,8 millones de dólares destinados a medidas de seguridad. La junta de selección del municipio exige fondos completos antes de emitir la licencia de entretenimiento, con una fecha límite ineludible el 17 de marzo, a solo cuatro meses del inicio del torneo. Bill Yukna, presidente de la junta, y Stephanie McGowan, vicepresidenta del concejo, lideran la posición local, mientras Michael Loynd, titular de Boston 2026, defiende la cobertura contractual y la disponibilidad de fondos federales.

El conflicto radica en la necesidad de pagos anticipados para agentes de seguridad y equipamiento, con reembolsos federales que llegarían con posterioridad, lo que genera temores en el municipio de no recuperar los gastos a tiempo. Foxborough, con apenas 18.000 habitantes, vería impactado casi el 10% de su presupuesto anual por estos costos, que cubren siete encuentros clave: cinco de fase de grupos, uno de octavos de final y uno de cuartos. El Gillette Stadium, propiedad del Kraft Group y alquilado a la FIFA, se presenta oficialmente como Boston Stadium, y entre los partidos destacados figuran Haití contra Escocia el 13 de junio, Inglaterra versus Ghana el 23 de junio, y Noruega frente a Francia el 26 de junio. Hasta ahora, el municipio ha evitado adquirir el equipamiento a la espera de garantías firmes, pese a que el estadio ya aportó una garantía extra y los fondos federales están concedidos.

Voces divididas en el debate por la seguridad

Bill Yukna ha sido enfático al explicar la postura local, subrayando que los subsidios federales no resuelven el problema temporal. “La cuestión es que los subsidios federales no nos sirven por el tema del tiempo”, declaró, agregando: “Tendremos que pagar a los agentes y adquirir equipamiento antes, con la promesa de que luego nos reembolsarán”. Por su parte, Stephanie McGowan resaltó la magnitud presupuestaria: “Este dinero representa casi el 10% de nuestro presupuesto”. En contraste, Michael Loynd de Boston 2026 insiste en la solidez de los compromisos: “Estamos contractualmente obligados a proporcionar seguridad pública”, y asegura que “la subvención federal está concedida y el estadio aportó una garantía extra. No hay riesgo para el pago del personal involucrado”.

“Va a haber mucha carga sobre la población local… Esto se va a realizar. Será un gran evento”

Maura Healey, gobernadora de Massachusetts

La gobernadora Maura Healey reconoce la presión sobre los residentes locales, pero mantiene optimismo sobre la realización del evento. Mientras tanto, comerciantes de Foxborough expresan inquietud por los beneficios económicos esperados, aunque el riesgo de cancelación persiste si no se resuelve la disputa antes de la fecha límite. Esta situación pone en jaque no solo la logística del Mundial 2026, sino la capacidad de pequeñas comunidades para albergar eventos de tal envergadura sin garantías financieras inmediatas.

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