La Alcaldía de Medellín, en conjunto con el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres (Dagrd) y el Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá (Siata), ha reforzado las medidas preventivas de reducción de riesgo ante las lluvias intensas pronosticadas con una probabilidad del 60% al 80% durante febrero y marzo de 2026. Esta iniciativa surge tras los desbordamientos de quebradas, inundaciones urbanas y deslizamientos registrados en el inicio de ese año en Medellín y el Valle de Aburrá, con el objetivo de preservar vidas y minimizar los impactos de la temporada de lluvias en zonas urbanas propensas a emergencias.
Las autoridades reiteran el llamado a la ciudadanía para fortalecer las acciones de prevención, especialmente en áreas aledañas a quebradas y susceptibles a deslizamientos, donde los eventos pueden presentarse de manera aleatoria y dificultar los pronósticos. Las lluvias más intensas se esperan en las tardes y noches de los próximos meses, por lo que se prioriza el monitoreo comunitario del caudal de las quebradas, la evitación de arrojar basuras en las corrientes de agua, la limpieza de rejillas y alcantarillas, así como el mantenimiento de canoas y bajantes en las viviendas.
Recomendaciones clave para enfrentar la temporada de lluvias
Entre las medidas destacadas, las entidades insisten en la elaboración de planes de emergencia familiar y la preparación de un maletín de emergencias con elementos esenciales. Durante las precipitaciones, se aconseja reportar cualquier anomalía al 123, seguir la información por canales oficiales, evitar conducir vehículos particulares y optar por el transporte público, además de desconectar equipos eléctricos y gas para prevenir accidentes.
Protocolos en caso de evacuación y emergencias
En situaciones críticas, como crecientes en ríos y quebradas, se recomienda utilizar escaleras para evacuar, no regresar a la vivienda una vez abandonada y mantener precaución extrema en las zonas de riesgo. Estas acciones buscan contrarrestar los efectos de las lluvias que ya afectaron el Valle de Aburrá a inicios de 2026, promoviendo una respuesta colectiva que proteja a la población de Medellín y sus alrededores.















