En Tunja, Boyacá, el paciente trasplantado de riñón Rodolfo Valderrama, afiliado a la EPS Famisanar, elevó su voz en una denuncia pública al revelar que lleva tres meses sin recibir los medicamentos esenciales para su condición post-trasplante. La protesta se desarrolló esta semana en la Plaza de Bolívar y a las afueras de un hospital local, justo durante la visita del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez, quien asistía a la entrega de ambulancias. Valderrama expuso su situación ante los medios a través de un video grabado en medio de las manifestaciones, destacando cómo la EPS intervenida por el Estado ha fallado en el suministro de tratamientos vitales, obligándolo a reducir las dosis para extender su stock limitado sin informar previamente a su trasplantólogo.
Esta situación pone en evidencia interrupciones graves en el acceso a fármacos para tratamientos de alta complejidad, similar al antecedente del caso Kevin Acosta con la Nueva EPS y otras demoras reportadas por pacientes en el país. La Fiscalía General de la Nación y la Superintendencia Nacional de Salud ya iniciaron investigaciones sobre el caso de Acosta, y ahora este nuevo testimonio de Valderrama visibiliza un problema que, según él, afecta a millones de personas en el sistema de salud colombiano.
Una voz desesperada en medio de la crisis
Valderrama detalló en su denuncia cómo la falta de medicamentos lo ha llevado al límite, con pacientes en condiciones similares al borde de la desesperación por la ausencia de suministros básicos para su supervivencia. La intervención estatal de Famisanar no ha resuelto las falencias en la entrega de estos fármacos especializados, dejando a trasplantados como él en una vulnerabilidad extrema.
“Hace tres meses no me entregan medicamentos… los pacientes enfermos ya estamos que nos alocamos porque no tenemos medicamentos”
Rodolfo Valderrama, paciente trasplantado
Este episodio en Tunja no solo resalta la urgencia de soluciones inmediatas para el suministro de medicamentos post-trasplante, sino que también amplifica las alertas sobre fallas sistémicas en las EPS intervenidas, recordando la necesidad de acciones rápidas de las autoridades para evitar riesgos mayores en tratamientos de alta complejidad que impactan a miles de afiliados en Colombia.











