Un grupo de encapuchados irrumpió violentamente en la sede de campaña del Centro Democrático ubicada en el centro de Neiva, Huila, a pocos metros de la Alcaldía, durante la marcha convocada en favor del aumento del salario mínimo para 2026. El ataque, ocurrido el jueves 19 de febrero, dejó destrozos significativos como la destrucción de vallas publicitarias y pintas de grafitis en la fachada del inmueble, conocido como Casa Uribista, además de una lesión en el rostro del vigilante que custodiaba el lugar.
La agresión se dio en paralelo a la manifestación impulsada por el gobierno de Gustavo Petro y sectores sociales y sindicales, lo que profundizó las tensiones políticas en la región. Gabriel Vallejo, director nacional del Centro Democrático, difundió imágenes que confirmaron los daños materiales, mientras que la Policía Metropolitana de Neiva verificó la magnitud de los destrozos y reportó un herido.
Denuncias y exigencia de garantías electorales
Dirigentes del Centro Democrático repudiaron el hecho como una clara intimidación a la oposición, denunciando una serie de agresiones, amenazas e intentos de amedrentamiento en Huila. Exigieron a las autoridades garantías plenas para el ejercicio de la actividad política y electoral, en medio de la alarma generada entre comerciantes y testigos del episodio.
Las autoridades iniciaron investigaciones para identificar a los responsables del ataque, en un contexto de creciente polarización que pone en riesgo la tranquilidad en Neiva y alerta sobre posibles réplicas en otras zonas del país.















