La Registraduría Nacional del Estado Civil exoneró de manera inmediata a Juan David Pérez Quintero, destacado deportista ciego de la selección colombiana de fútbol 5, de su designación como jurado de votación en Piedecuesta, Santander, para el proceso electoral de marzo de 2005. El error surgió de un proceso automatizado que incluyó al atleta en la lista de jurados, basado en listados proporcionados por entidades públicas y privadas, sin considerar su discapacidad visual total, postulada inicialmente por la Alcaldía de Piedecuesta. Ricardo Montoya Infante, delegado de la Registraduría en Santander, atribuyó el incidente a una interpretación involuntaria e incompleta de la documentación médica allegada.
La situación se destapó tras denuncias públicas en redes sociales, donde Pérez Quintero y otros afectados como Walter y una tercera persona compartieron videos y mensajes irónicos, cuestionando cómo personas con ceguera total podrían vigilar el proceso electoral con frases como «¿Cómo la ven? ¿Cómo quieren que vigilemos?» y «¿Ahora quieren que los ciegos miren que nos roben los votos?». Inicialmente, la Registraduría había solicitado la actualización de certificados médicos, pese a que Pérez Quintero aclaró que «el certificado de discapacidad no se debe actualizar, a no ser que la discapacidad haya sido modificada, pero, pues como en nuestro caso somos ciegos totales, no va a ser modificada».
Resolución inmediata y base legal
Tras revisar nuevamente el artículo 108 del Decreto Ley 2241 de 1986, que establece causales de exoneración para jurados como enfermedades graves respaldadas por certificado médico, la Delegación Departamental de Registraduría resolvió exonerar a Pérez Quintero de inmediato. En su comunicado oficial, se lee: “Una vez revisados nuevamente el fundamento normativo del artículo 108 del Decreto Ley 2241 de 1986, así como la documentación médica allegada, este despacho RESUELVE EXONERAR de manera inmediata de la carga de jurado de votación para el proceso de marzo de 2005 al señor: JUAN DAVID PÉREZ QUINTERO”.
“interpretación involuntaria e incompleta”
Ricardo Montoya Infante, delegado de Registraduría en Santander
La Registraduría Municipal reiteró su compromiso con los derechos fundamentales, afirmando: “La Registraduría Municipal reitera su respeto por los derechos fundamentales a la salud y a la vida digna, así como por el principio de legalidad que la rige”. Como medida preventiva, la entidad recomendó a los empleadores actualizar sus listados para evitar futuras asignaciones erróneas, ofreció disculpas públicas y se comprometió a atender solicitudes similares, fortaleciendo los controles administrativos para proteger los derechos de personas con discapacidad visual.
Este caso, surgido del material completo del artículo «Registraduría se disculpó por caso de deportista ciego convocado para ser jurado de votación: ‘Interpretación involuntaria e incompleta'», con crédito a la Registraduría Nacional, resalta la importancia de una revisión exhaustiva en procesos automatizados para garantizar la inclusión real y el respeto a las limitaciones de los ciudadanos en el ejercicio democrático.















