El Gobierno nacional, a través de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), transfirió este fin de semana los predios conocidos como ‘Doble Cero’, de 370 hectáreas, y un lote rural adicional de 109 hectáreas, sumando un total de 479 hectáreas, a familias campesinas sin tierra y damnificadas por las inundaciones en el departamento de Córdoba. La ceremonia de oficialización se realizó el 18 de febrero de 2026 en las veredas Jaraquiel y El Guineo, del municipio de Montería, culminando el proceso el día siguiente con la toma de posesión avalada por el Tribunal de Justicia y Paz, en un acto que contó con la entrega formal vinculada a alias Mono Leche. Esta iniciativa responde a la instrucción directa del presidente Gustavo Petro de recuperar 50.000 hectáreas en ciénagas para ordenamiento territorial, como medida ante el desbordamiento del río Sinú y los frentes fríos que afectaron gravemente a más de 70.000 familias, dejando cultivos y viviendas arrasados, lo que llevó a las autoridades departamentales a declarar calamidad pública en Montería y otros municipios.
La transferencia beneficia inicialmente a 150 familias en prelación, priorizando a aquellas que permanecen en albergues temporales sin otros predios, bajo esquemas de propiedad colectiva o individual en el marco de la Reforma Agraria. Los suelos de estos terrenos presentan una capacidad agrológica del 97%, ideal para proyectos productivos como avicultura, piscicultura y cultivos de cacao, con respaldo del Ministerio de Agricultura y la Agencia de Desarrollo Rural. El operativo se desarrolló en tres fases: selección y caracterización de las familias, adecuación y parcelación de los predios, y finalmente el asentamiento con entrega de insumos y créditos agrícolas, en articulación con la Unidad de Víctimas.
Origen paramilitar de los predios recuperados
Estos terrenos, que incluyen la Hacienda Támesis, expropiadad de Carlos Castaño, formaban parte de las propiedades de los hermanos paramilitares Fidel, Vicente y Carlos Castaño Gil, fundadores de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y epicentro del paramilitarismo durante décadas de violencia en el país. La recuperación se enmarca en el proceso judicial del Tribunal de Justicia y Paz, permitiendo que la tierra cambie de manos y se convierta en un instrumento de reparación integral para las comunidades afectadas.
“Estamos en el predio Doble Cero, un predio que hoy la ANT recupera para que la tierra cambie de manos, vuelva a la comunidad rural y sea el instrumento de reparación para las víctimas de las inundaciones”.
Juan Felipe Harman Ortíz, director nacional de la Agencia Nacional de Tierras (ANT)
Esta entrega marca un hito en la restitución de tierras y la atención a damnificados, consolidando el compromiso presidencial con la paz territorial y el desarrollo rural sostenible en regiones golpeadas por desastres naturales y legados de conflicto armado.















