El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), bajo la dirección de Astrid Cáceres, inició el proceso de vinculación directa a su planta de personal de las primeras 2.300 madres comunitarias y sustitutas, programado para febrero de 2026, como parte de un plan más amplio del Gobierno del presidente Gustavo Petro para formalizar laboralmente entre 40.000 y 60.000 mujeres en todo el país antes de 2029. Esta medida, impulsada por el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, reemplaza los esquemas de tercerización por contratos directos con el Icbf, basados en la experiencia y trayectoria de las trabajadoras, sin necesidad de concurso público, en cumplimiento de la Ley 2466 de 2025 aprobada por el Congreso.
Estas madres comunitarias han laborado por más de 40 años en los Hogares Comunitarios bajo condiciones precarias, sin salario mínimo pleno ni garantías en salud o pensión, y ahora accederán a estabilidad laboral, prestaciones sociales completas y seguridad social integral. El proceso será progresivo, dependiendo de la disponibilidad presupuestal, con una socialización realizada en enero en las regiones para explicar los cambios, y las seleccionadas, dirigidas a quienes ya desempeñaban las funciones, reportarán directamente al coordinador del centro zonal.
Voces de las autoridades sobre este hito histórico
La directora del Icbf, Astrid Cáceres, destacó la trascendencia de esta formalización al afirmar que por primera vez en la historia estas mujeres son servidoras públicas del Bienestar Familiar. En un emotivo relato, Cáceres relató los desafíos iniciales: les dijeron que era mentira, que era un engaño, por lo que tuvieron que enviar directivos a todas las regionales al mismo tiempo para buscarlas y convencerlas, recordando cómo las madres comunitarias durante siglos fueron manipuladas por escenarios politiqueros que intentaban sembrar dudas sobre la veracidad del proceso.
“Debe terminar en el año 2029 con la formalización de entre 40.000 y 60.000 madres comunitarias y madres sustitutas en todo el territorio nacional”
Antonio Sanguino, ministro de Trabajo
Esta reforma laboral no solo cumple con la obligación legal de vinculación directa, sino que transforma la vida de miles de mujeres que han dedicado décadas al cuidado infantil en condiciones de vulnerabilidad, garantizando ahora un futuro digno con salario mínimo y todos los beneficios asociados.















