Alias «Messi» dirige microtráfico en Manizales desde cárcel de Tuluá para Clan del Golfo

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Desde la Cárcel de Tuluá en el Valle del Cauca, Jhon Fredy Zapata Martínez, conocido como alias Messi, reorganizó una banda dedicada al microtráfico de base de cocaína, bazuco, marihuana y sustancias sintéticas al servicio del Clan del Golfo en los barrios Bajo Cervantes y Bajo Andes de Manizales, Caldas. Paralelamente, el capo francés Karim Ben Addi, alias Fiston o El M7, dirige operaciones transnacionales desde la Cárcel La Picota en Bogotá, incluyendo envíos de droga entre Bogotá y Lyon, así como el reclutamiento de exmilitares colombianos para cometer homicidios e intimidaciones en el sur de Francia.

La banda de alias Messi, desarticulada temporalmente por la Operación Temis en 2024, involucraba a exintegrantes como “Camila”, quien gozaba de detención domiciliaria y usaba un teléfono celular para comunicaciones mediante aplicaciones de mensajería cifrada y móviles; ella se encargaba del reclutamiento, recaudación de dinero y dosificación de estupefacientes, mientras que Luz, María Fernanda, Angie y Diana Lorena manejaban la logística, comercialización y administración financiera. En total, la operación policial capturó a 23 integrantes además de Zapata, con decomisos de armas de fuego, sustancias ilícitas, dinero en efectivo y equipos de comunicación. Zapata aceptó cargos por concierto para delinquir y tráfico de estupefacientes, pactando una pena de seis años de prisión y una multa de 1.350 salarios mínimos legales mensuales vigentes, en una audiencia de acusación celebrada el 16 de marzo.

Nuevos cargos por homicidio desde la prisión

La Fiscalía ahora presenta cargos adicionales contra Zapata por el homicidio de Anderson Jaramillo Quintero, ocurrido en un ataque con arma de fuego el 2 de febrero del año pasado, ordenado por él mismo desde su celda mediante comunicaciones con sus excompañeros. Esta red persistió en sus actividades delictivas pese a la reclusión de su cabecilla, reclutando personal y coordinando la dosificación y logística en Manizales.

El capo francés y su red de mercenarios

En el caso transnacional, Ben Addi coordina desde La Picota intimidaciones, asesinatos selectivos y cobros extorsivos violentos en Lyon y el sur de Francia, basándose en expedientes judiciales y fuentes policiales que revelan el reclutamiento de exmilitares colombianos como mercenarios para ejecutar homicidios. Estas operaciones, que incluyen envíos de estupefacientes desde Bogotá, destacan la capacidad de estos líderes para dirigir estructuras criminales pese a estar tras las rejas, utilizando tecnología cifrada para evadir controles penitenciarios.

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