La familia de Luis Ferney Jaramillo González, un colombiano de 30 años originario del barrio San José en Tierralta, Córdoba, clama por ayuda económica para trasladar sus restos mortales desde Bogotá hasta su tierra natal, tras su muerte en el frente de combate en Ucrania. Jaramillo, quien dejó a una niña de 13 años y un niño de 3 años, pereció el 20 de diciembre de 2025 en una zona de confrontación, víctima de un ataque con drones contra el pelotón de voluntarios extranjeros, mayoritariamente colombianos, en el que se integraba desde su llegada al país europeo el 26 de octubre del mismo año. La notificación a sus allegados llegó dos días después, el 28 de diciembre, y ahora los restos, que han superado los trámites consulares internacionales, están a punto de llegar a Bogotá en los próximos días.
Omaida Estela González, madre del fallecido, lidera las gestiones para recaudar fondos y concretar el traslado, motivado por el deseo de sepultarlo en Tierralta junto a sus seres queridos. La partida de Luis Ferney a Ucrania respondía a su anhelo de mejorar las condiciones de vida de su familia, en un contexto de conflicto entre Ucrania y Rusia donde ha participado un batallón de voluntarios extranjeros. Esta tragedia se suma a la de otros colombianos que han perdido la vida en la misma guerra, generando conmoción en su comunidad natal.
Desafíos agravados por desastres naturales
La situación de la familia se complica aún más por las inundaciones que han desplazado a Omaida Estela González hacia Caucasia, en Antioquia, dejando en evidencia la precariedad económica que impide costear el viaje de los restos desde la capital hasta Tierralta. Aunque algunos medios reportan la edad de la víctima en 31 años, la cifra confirmada por sus cercanos es de 30, y su ausencia deja un vacío profundo en sus dos hijos menores, quienes ahora enfrentan no solo el duelo sino la incertidumbre de un futuro sin el sustento que buscaba proveer su padre en el extranjero.
Este caso resalta la vulnerabilidad de familias colombianas involucradas en conflictos internacionales lejanos, impulsadas por la necesidad, y pone en relieve la urgencia de solidaridad comunitaria para honrar la memoria de Luis Ferney Jaramillo González con un digno regreso a su hogar en Córdoba.















