En la noche del 21 de febrero de 2026, cientos de caleños se congregaron de manera espontánea en el Bulevar del Río y el Barrio Obrero para rendir un emotivo homenaje a Willie Colón tras el anuncio de su fallecimiento. Decenas de personas llegaron con parlantes e instrumentos, acompañados de músicos locales como Gary Key, Óscar Cortez conocido como Giofral y Luis Fernando Cabezas o “El Gran Tony”, quienes lideraron la velada con música en vivo, coros y baile que se extendió hasta la madrugada. El bar Jacaranda y varias salsotecas del Barrio Obrero abrieron sus puertas para sumarse a la celebración, transformando las calles en un escenario improvisado lleno de clásicos del legendario trombonista.
La multitud coreó con pasión temas icónicos como Pedro Navaja, Gitana, Idilio, Calle Luna Calle Sol, El gran varón y Talento de televisión, evocando la esencia de la salsa que Colón ayudó a inmortalizar. Sin convocatorias oficiales, el tributo surgió de la devoción popular, con transmisiones en vivo, videos y fotos inundando las redes sociales, capturando la energía de una ciudad que llora y celebra al mismo tiempo a uno de sus ídolos musicales.
El legado de un gigante de la salsa en la capital mundial del género
Willie Colón, el trombonista y cantante neoyorquino de ascendencia puertorriqueña, firmó con Fania Records a los 15 años y forjó alianzas inolvidables con Héctor Lavoe y Rubén Blades, culminando en álbumes como Siembra. Él mismo reconoció públicamente el rol pivotal de Cali en la salsa, una ciudad que esta noche reafirmó su identidad a través de esta reacción colectiva, posicionándose como la capital indiscutible del género.
“la salsa es una religión viva”
melómanos locales
Este homenaje espontáneo no solo despide a Colón, sino que subraya la vigencia de su música en las venas de la comunidad caleña, donde la salsa trasciende el duelo para convertirse en una afirmación cultural perdurable.















