La Policía Nacional de España ha desmantelado una poderosa red de narcotráfico liderada por Paula, una mujer de doble nacionalidad colombiana y española, en el operativo Tocada Space, considerado la mayor incautación de cocaína en tierra firme del país. Los agentes capturaron a Paula en Madrid mientras intentaba huir en un automóvil de lujo cargado con un millón de euros en efectivo, distribuidos en bolsas de entre 30.000 y 50.000 euros cada una. En la operación, incautaron 3.400 kilos de cocaína repartidos en 2.700 ladrillos, junto con seis vehículos, entre autos de lujo y furgonetas adaptadas con compartimentos electrónicos ocultos, dos armas de guerra, un subfusil semiautomático, munición y pequeñas cantidades de hachís.
La investigación, iniciada en 2024 tras casi dos años de seguimiento por parte de la Udyco Central y la Brigada Antidroga de Madrid, con cooperación de países europeos, detectó movimientos sospechosos y un patrón repetitivo en las actividades de la organización. La red, compuesta por 12 detenidos incluyendo a Paula como líder, su pareja Gilbert como jefe operativo, dos de sus hijos y once integrantes más en su mayoría colombianos con al menos un europeo, se dedicaba a la recolección, transporte, almacenamiento y entrega de cocaína para cárteles internacionales con destino a Europa. Las detenciones se produjeron en Madrid, donde se localizaron naves industriales utilizadas para el almacenamiento, equipadas con maquinaria para envasar al vacío la droga y sistemas electrónicos para ocultar tanto estupefacientes como armas, mientras que la recogida de la cocaína se realizaba en el sur de España mediante convoyes de vehículos alquilados y autos de apoyo, coordinados con tecnología de comunicación satelital.
La red logística que abastecía a Europa
Paula, quien recibió un aviso policial antes de emprender su huida fallida, encabezaba este servicio logístico que rompía cadenas de suministro hacia el continente europeo. Los agentes intervinieron tras vigilar durante meses estos patrones operativos, logrando así la mayor aprehensión terrestre de cocaína en la historia de España. Todos los detenidos han sido enviados a prisión provisional enfrentando cargos por pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas, blanqueo de capitales y delitos contra la salud pública, mientras la investigación permanece abierta para esclarecer posibles rutas de lavado de dinero y conexiones adicionales.
Este golpe asestado por la Policía Nacional no solo interrumpe el flujo de toneladas de droga hacia Europa, sino que debilita significativamente la estructura logística de cárteles internacionales, destacando la efectividad de la vigilancia transfronteriza y la tecnología en la lucha contra el narcotráfico.















