En un trágico suceso que ha conmocionado a la región, los cuerpos sin vida de tres cobradiarios reconocidos en Sucre y Córdoba fueron encontrados en diferentes puntos tras su desaparición el viernes 20 de febrero de 2026. Se trata de los hermanos Camilo Andrés Villegas Ramírez y Jhonatan Villegas Ramírez, junto con su cuñado David Esteban Bohórquez Franco, quienes salieron ese día hacia Tuchín, en Córdoba, para una cita de trabajo. Mientras tanto, el cuarto integrante del grupo, Jesús David Anaya Guevara, permanece desaparecido.
Los hallazgos ocurrieron en un lapso de menos de 48 horas: Camilo Andrés Villegas Ramírez fue localizado el domingo 22 de febrero a las 6:10 de la mañana en la vía Sincelejo-Sampués, con heridas producidas por arma cortopunzante y signos de asfixia; pocas horas después, David Esteban Bohórquez Franco apareció en la carretera Guaimí-San Antonio de Palmito; y el lunes 23, Jhonatan Villegas Ramírez fue hallado en la vereda San Andrés de Sotavento, en Córdoba, con heridas de arma de fuego. Todos presentaban evidentes signos de violencia, en un contexto de extorsiones frecuentes que aquejan a cobradiarios en la zona, aunque las motivaciones exactas de este crimen aún son desconocidas.
Activación de mecanismos urgentes y despliegue policial
Las autoridades han activado de inmediato el Mecanismo de Búsqueda Urgente y conformado un equipo especial de investigación con participación de la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación, Sijín, Inteligencia y Gaula, con el fin de reconstruir el tiempo, modo y lugar de los hechos e identificar a los responsables. Este suceso ha generado profunda preocupación y zozobra en Sincelejo y los municipios cercanos.
“Se activaron de inmediato los actos urgentes en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, con el propósito de esclarecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrieron los hechos”
Comando policial del departamento de Sucre, Policía de Sucre
Con tres cadáveres hallados en tan corto tiempo y una persona aún en paradero desconocido, el caso subraya la vulnerabilidad de los cobradiarios en la región y mantiene en alerta a la comunidad mientras avanza la pesquisa para llevar justicia a las familias afectadas.















