En Cartagena, durante el Consejo de Ministros del 24 de febrero, el presidente Gustavo Petro y varios de sus ministros, entre ellos Germán Ávila de Hacienda, Edwin Palma de Minas y Energía, Pedro Sánchez de Defensa, Daniel Rojas Medellín de Educación, Helga María Rivas de Vivienda, Yannai Kadamani de Culturas y Diana Marcela Morales de Comercio, firmaron un documento para impulsar la convocatoria a una asamblea nacional constituyente. La representante a la Cámara por el Partido Verde, Katherine Miranda, rechazó de manera frontal esta iniciativa y anunció su oposición total al proceso, lo que generó un amplio debate político en el país.
La decisión del Gobierno se da en medio de las dificultades que ha enfrentado el presidente Petro para avanzar sus reformas en el Congreso y los tribunales, lo que algunos interpretan como una supuesta traición a las promesas de respetar la Constitución de 1991. Miranda, quien inicialmente impulsó la campaña presidencial de Petro, se pronunció a través de su cuenta en la red social X, posicionándose como una de las opositoras principales a esta movida. El comité ciudadano promotor, que recibió luz verde de la Registraduría a finales de enero, debe recolectar firmas equivalentes al 5% del censo electoral nacional, es decir, más de dos millones de firmas válidas, en un plazo de seis meses para presentarlas ante la Registraduría.
El proceso y las divisiones en el poder público
Una vez recolectadas las firmas, el siguiente paso sería su presentación ante el Congreso, que podría derivar en un referéndum para instalar la asamblea constituyente. Hasta el momento, no se ha dado a conocer un articulado específico de los cambios constitucionales que se proponen, lo que ha acentuado la división de opiniones en las diferentes ramas del poder público. Este comité ciudadano fue impulsado directamente por el presidente Petro, avivando las tensiones políticas en un contexto de polarización creciente.
“Prometieron respetar la Constitución. Hoy quieren cambiarla porque no les salió el experimento. Después preguntan por qué el ‘cambio’ salió chimbo. Incoherencia total. No es reforma, es capricho. Y vamos a dar la pelea para frenar esa constituyente. No lo vamos a permitir”
Katherine Miranda, representante a la Cámara por el Partido Verde
La postura de Miranda refleja un quiebre en las alianzas iniciales y pone en evidencia las fracturas dentro del espectro político colombiano, donde el llamado a una nueva constituyente se presenta como una alternativa radical ante los obstáculos legislativos, pero genera resistencias firmes de figuras que alguna vez apoyaron al actual Gobierno.















