Los Satanás exigen 100.000 pesos semanales a buses en Soacha, Cundinamarca

Compartir en redes sociales

En un clima de terror que paraliza el transporte público en Soacha, Cundinamarca, los conductores se han visto obligados a resguardarse encerrados en los parqueaderos durante las últimas semanas, ante las amenazas de extorsión impuestas por la banda criminal Los Satanás. Esta organización, a través de sus representantes identificados como «Moisés» y «Marcos Pérez», exige el pago de 100.000 pesos semanales por cada bus para permitirles operar sin represalias, una situación que se agravó con la divulgación de videos, audios y mensajes en chats de grupos de apoyo y redes sociales el pasado 25 de febrero de 2026.

Los choferes, desesperados por mantener su fuente de ingresos, han tenido que recolectar las cuotas entre ellos mismos, incluso sacrificando necesidades básicas, mientras enfrentan la presión constante de designar un vocero para negociar directamente con los extorsionadores. Además de la tarifa fija por vehículo, se menciona la posibilidad de un cobro adicional de 3.000 pesos por pasajero, en un contexto de tensiones con empresas de transporte paralelo como «La seis catorce», acusada de «piratear» rutas en la zona. La falta de respuesta efectiva por parte de las autoridades municipales ha intensificado el miedo, con los conductores forzados a pagar o arriesgar sus vidas, recordando episodios previos donde la banda ha cobrado con violencia letal.

Amenazas explícitas y llamados a la «colaboración»

Los mensajes difundidos por Los Satanás no dejan lugar a dudas sobre sus intenciones, exigiendo alineación inmediata para evitar «inconvenientes» y recordando cobros previos con la vida de colegas de los transportadores. Videos capturan a los conductores contando billetes en los parqueaderos, un testimonio visual de la humillación y el temor que viven a diario, mientras la banda presiona por una respuesta urgente antes de escalar la violencia.

«Aquí estamos todos reunidos, reuniendo la plata. No nos co… no nos compramos un par de medias, pero sí nos tocó pagar».

Conductor anónimo

«Para poder trabajar».

Chofer anónimo

Desde el lado de los criminales, las declaraciones son igual de crudas y directas, enfatizando que «la felicidad y la tranquilidad no tiene precio» y advirtiendo sobre métodos de cobro implacables si no hay colaboración.

«Necesitamos que se alineen con nosotros para poderlos dejar trabajar tranquilos y no tener los inconvenientes que hemos tenido con los otros paraderos. Así como hemos cobrado con las vidas de sus colegas».

Extorsionadores de Los Satanás

«Si no colaboran saben cómo nosotros cobramos. Usted verá si se hacen los desentendidos y les hago la presentación para que la crean, somos de actuar más y hablar menos».

Extorsionadores de Los Satanás

«Necesitamos que se consigan un vocero para que dialoguen con nosotros y darle la solución lo más pronto, así que es mejor que se comuniquen ya mismo antes que hagamos otra presentación. La paz y la tranquilidad no tiene precio. Necesitamos que den respuesta hoy mismo antes que nosotros sigamos haciendo el derramamiento de sangre en contra de la felicidad de ustedes, así lo mejor es que se alineen ya mismo, llegar a un acuerdo concreto».

Extorsionadores de Los Satanás

«El llamado es de la mejor manera, ustedes verán si seguimos cobrando a nuestra manera».

Marcos Pérez, de Los Satanás

Este episodio en Soacha refleja el profundo clima de inseguridad generado por bandas de extorsión en la región, donde la ausencia de medidas contundentes de las autoridades deja a los trabajadores del transporte a merced de los violentos, forzándolos a elegir entre el sustento y la seguridad en un ciclo de pagos forzados que amenaza con extenderse si no hay intervención inmediata.

Sigue leyendo