Volcán de lodo en San Juan de Urabá, Antioquia, expulsa material a cinco metros y provoca evacuaciones

Compartir en redes sociales

El volcán de lodo en San Juan de Urabá, ubicado en Antioquia, protagonizó una erupción el 25 de febrero de 2026 que lanzó lodo y fuego hasta cinco metros de altura, lo que obligó a evacuaciones preventivas en áreas rurales cercanas, bloqueos viales en la carretera hacia Siete Vueltas y cortes de energía temporalmente. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) respondieron incrementando la vigilancia en esta zona y en otros volcanes activos, recordando tragedias históricas como la erupción del Nevado del Ruiz en Armero. Este evento se suma a la reciente actividad en el volcán Puracé, en el Cauca, durante diciembre de 2025, donde se expulsó ceniza hasta 700 metros de altura.

El SGC ha intensificado los análisis sísmicos, geoquímicos y visuales en volcanes de la Cordillera Central y Occidental, que abarcan departamentos como Tolima, Nariño, Cauca, Caldas, Risaralda, Huila y Antioquia. Colombia cuenta con 38 volcanes, de los cuales 21 o 22 son monitorizados de forma permanente. Entre los prioritarios se encuentran el Nevado del Ruiz, Galeras, Puracé, Doña Juana, Sotará, Nevado del Huila, Cerro Bravo, Cerro Machín, Nevado de Santa Isabel, Nevado del Tolima y Azufral. Estas erupciones han provocado pérdidas de ganado en San Juan de Urabá, aunque no se reportan heridos humanos, y han llevado a actualizaciones de mapas de amenaza junto con restricciones turísticas en volcanes de lodo como este y el de Arboletes, populares destinos pese a los riesgos.

Vigilancia y antecedentes trágicos

La mayoría de los volcanes colombianos se encuentran en alerta amarilla o verde según el sistema de cuatro niveles del SGC, con visores interactivos y actualizaciones disponibles en plataformas digitales. Mapas de amenaza actualizados para el Nevado del Ruiz, Galeras y Puracé definen zonas rojas de flujos piroclásticos, naranjas con ceniza espesa y lahares, y amarillas con ceniza fina. El Galeras, de unos 4.500 años de antigüedad, ha registrado erupciones en 1989, 1993 y 2010, mientras que el Puracé causó la muerte de 16 estudiantes en 1949 y el Nevado del Huila tuvo actividad en 2008. Estos eventos subrayan la necesidad de desalojos preventivos y bloqueos para mitigar impactos en comunidades cercanas.

Autoridades enfatizan la importancia de la preparación ante la actividad eruptiva reciente, con restricciones de acceso que protegen tanto a residentes como a turistas atraídos por estos fenómenos naturales en regiones como Antioquia y Cauca.

Sigue leyendo