En un ataque que evidencia la escalada de violencia en el Nordeste de Antioquia, un dron cargado con una granada de mortero impactó la mañana del 26 de febrero de 2026, alrededor de las 7:00 a.m., una vivienda en la vereda La Jagua del municipio de Segovia, dejando un saldo trágico de tres personas muertas e identificadas como Yalusan Cano Silva, Alonso de Jesús Silva y María Cecilia Silva, además de un hombre de 50 años en estado crítico.
El artefacto explosivo, transportado por el dron, cayó directamente sobre la propiedad, detonando y causando graves daños estructurales, según el relato de los hechos preliminares. Las víctimas fatales pertenecían a la misma familia, y el herido fue evacuado de inmediato al hospital San Juan de Dios, con posibilidad de traslado a un centro médico en Medellín para recibir atención especializada.
Enfrentamientos entre grupos armados intensifican la conflictividad
Este suceso se enmarca en la disputa territorial entre el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc, que han incrementado sus acciones violentas en la región, generando zozobra entre la población civil. La información fue confirmada por el Ejército Nacional y el diario El Colombiano, que reportaron el uso innovador de drones en este tipo de atentados, lo cual representa una táctica emergente en el conflicto armado.
Las autoridades continúan las investigaciones para determinar la autoría exacta del ataque, mientras la comunidad de Segovia clama por mayor presencia institucional que permita mitigar la escalada de violencia y proteger a los habitantes de estas veredas apartadas.















