Un hombre de 85 años falleció en Bogotá después de ser drogado con escopolamina por una mujer desconocida que lo atacó en su vivienda durante un robo. El hecho ocurrió en una zona residencial de la capital, donde la sospechosa ganó la confianza de la víctima ofreciéndole una bebida contaminada con la sustancia, lo que le provocó la pérdida de autonomía y permitió el hurto de objetos de valor como efectivo, documentos y artículos personales. La Policía Metropolitana de Bogotá investiga el caso, confirmando que el laboratorio forense halló restos de escopolamina en el cuerpo del anciano, quien fue encontrado inconsciente por sus familiares y trasladado de urgencia a la Clínica de Occidente, donde lamentablemente perdió la vida.
Las cámaras de seguridad captaron a la mujer saliendo del lugar con los bienes robados, mientras testigos la habían visto deambulando por la zona previamente. Esta modalidad de robo, recurrente contra adultos mayores y personas que viven solas, ha marcado al menos 50 casos recientes de hurtos a personas vulnerables en Bogotá, con varias denuncias semanales y un incremento notable en el último año. La Policía revisa cámaras públicas y privadas para identificar y capturar a la responsable.
Escopolamina: el arma invisible en aumento
El uso de escopolamina en delitos como este se ha convertido en una táctica alarmante, facilitando robos sin violencia física aparente pero con consecuencias fatales, como en este trágico suceso que resalta la vulnerabilidad de los mayores en la capital. Autoridades llaman a la precaución ante desconocidos que ofrezcan bebidas o generen confianza rápida en entornos residenciales.















