La capital del país recaudó 495.686.858.347 pesos en fotomultas entre 2024 y 2025, emitidos 938.821 fotocomparendos por las cámaras de fotodetección gestionadas por la Secretaría de Movilidad, cifras oficiales remitidas al concejal Julián Forero. Esta ingente suma, proveniente de 560.649 comparendos en 2024 y 378.172 en 2025, no ha logrado reducir significativamente la siniestralidad vial en Bogotá, donde se registraron 552 fallecidos en 2025, de los cuales 348 ocurrieron en corredores principales como la Avenida Boyacá con 39 víctimas fatales, la Avenida Calle 13 con 27 y la Avenida Ciudad de Cali con 26.
El alcalde Carlos Fernando Galán y concejales como Julián Forero y Diana Diago han cuestionado la efectividad de estas medidas, especialmente ante los 239.000 millones de pesos destinados a seguridad vial en 2024 que quedaron sin utilizar. En este contexto, el Plan de Gestión de Velocidad implementado en 2025 instaló 165 resaltos por la Secretaría de Movilidad y 39 por el IDU, logrando una notable disminución del 24,9 por ciento en muertes y del 25 por ciento en lesionados en los corredores intervenidos entre enero y octubre, aunque la reducción general de fallecidos solo alcanzó el 2 por ciento, equivalente a 12 vidas salvadas frente al año anterior.
Críticas a la estrategia de fotodetección y propuestas de cambio
El concejal Forero ha impulsado el artículo 35 del Plan de Desarrollo para exigir estudios de impacto por cada cámara instalada, así como un proyecto de acuerdo para revisar y retirar aquellos dispositivos que no demuestren eficacia en la prevención de accidentes. Esta postura se enmarca en un historial preocupante: en 2023 se contaron 542 fallecidos, en 2020 apenas 364, mientras que en el gobierno de Claudia López entre 2020 y 2023 se superaron los 800.000 comparendos con un 92,43 por ciento por exceso de velocidad y una recaudación superior a 155.000 millones de pesos solo en 2023; por su parte, la administración de Enrique Peñalosa cerró 2019 con 505 víctimas fatales.
«El control vial debe estar orientado a la prevención, no al castigo ni a la persecución indiscriminada de conductores. Si una cámara no reduce accidentes, no tiene justificación técnica para seguir funcionando.»
Julián Forero, concejal
Durante la última década, el 88 por ciento de las víctimas fatales en Bogotá han sido usuarios vulnerables, con peatones representando el 48 por ciento, motociclistas el 28 por ciento y ciclistas el 12 por ciento, lo que subraya la necesidad de estrategias más focalizadas en la protección de estos grupos más allá de la mera recaudación por fotomultas.















