El Consejo de Estado, en su Sala Quinta, anuló la elección de Jorge Andrés Carrillo como presidente de Interconexión Eléctrica S.A. (ISA), al declarar inválido el acto administrativo de su designación debido a graves irregularidades en el proceso de selección. La sentencia, emitida el 27 de enero de 2026 y comunicada públicamente el 26 de febrero, responde a una demanda interpuesta en 2024 por el diputado Luis Eduardo Peláez Jaramillo, quien cuestionó el procedimiento llevado a cabo por la Junta Directiva de ISA y el Comité de Talento Organizacional. Este fallo, procedente de la sede de ISA en Medellín, Colombia, surge de un vicio de expedición irregular que comprometió la validez de la elección.
Las irregularidades identificadas incluyen cambios en los criterios de evaluación realizados después de la primera calificación de los aspirantes, lo que incidió directamente en los resultados finales, así como un exceso de competencias por parte de la Junta Directiva. Además, se ignoraron los informes de la firma cazatalentos contratada, que no priorizaban a Carrillo por su menor viabilidad en comparación con otros candidatos. Estos ajustes permitieron el ascenso de Carrillo en el puntaje y la reducción de las calificaciones de competidores, vulnerando el principio de moralidad administrativa. El proceso judicial, que tomó cerca de dos años, culminó en esta decisión de única instancia que no admite apelaciones.
Órdenes judiciales y contexto del caso
La sentencia ordena retomar el proceso de selección desde el momento previo a la modificación de los criterios, excluyendo a los aspirantes que se retiraron en el ínterin. Cabe destacar que Carrillo cumplía con los requisitos generales de experiencia, y las investigaciones penales preliminares en su contra no fueron suficientes para excluirlo inicialmente. La demanda de 2024 ya advertía vicios en la selección para este cargo de alta dirección en ISA, una de las principales empresas del sector energético del país.
Esta anulación representa un revés significativo para la dirigencia de ISA y pone en jaque la estabilidad en la presidencia de la compañía, obligando a un nuevo proceso transparente que respete las normas administrativas. El impacto se siente especialmente en Medellín, epicentro de las operaciones de ISA, y resalta la importancia de procesos selectivos impecables en entidades de interés estratégico nacional.















