En las primeras horas de la tarde del 7 de marzo de 2026, un fuerte ventarrón acompañado de lluvia derribó la carpa temporal que albergaba la asamblea de copropietarios del conjunto residencial Mirador del Parque, en la localidad de Suba, Bogotá, dejando un saldo de cinco heridos entre más de 200 vecinos que participaban en la reunión para debatir temas administrativos del conjunto.
El colapso ocurrió cuando las condiciones climáticas empeoraron repentinamente, levantando la estructura y desplomándola sobre los asistentes, en un incidente capturado en videos de teléfonos móviles que muestran escenas de gritos y confusión generalizada. Los heridos, cuatro adultos y un menor, fueron trasladados de inmediato al Hospital de Suba, donde fueron evaluados y confirmados fuera de peligro, aunque el suceso generó preocupación en otros conjuntos residenciales de la zona.
Reacciones y llamados a mejorar la seguridad
Los vecinos, impactados por el accidente, han utilizado las redes sociales para expresar su indignación y exigir verificaciones técnicas rigurosas en las estructuras temporales, mejores anclajes y la promoción de opciones virtuales para futuras asambleas, además de una coordinación inmediata con la administración del conjunto y organismos de gestión del riesgo para determinar responsabilidades. El evento ha encendido alertas sobre la necesidad de revisar protocolos de seguridad en reuniones al aire libre durante épocas de lluvias intensas.
«De ahí la importancia de que en eventos así las sillas tengan espacios, que exista un camino para que la gente salga, y que la reunión de los copropietarios sean cortas».
Vecinos en redes sociales
«Y aun así prefieren asamblea presencial y no virtual».
Vecinos en redes sociales
«Como si las asambleas de copropietarios no fueran lo suficientemente mierdas, pasa eso».
Vecinos en redes sociales
Este incidente subraya los riesgos de las asambleas presenciales en condiciones climáticas adversas y podría impulsar cambios en las prácticas de los conjuntos residenciales bogotanos, priorizando la seguridad de los habitantes ante fenómenos meteorológicos impredecibles.











