En un duro revés para varias colectividades políticas emergentes, los partidos Comunes —surgido del Acuerdo Final de Paz con las extintas Farc—, Verde Oxígeno liderado por Ingrid Betancourt, Creemos encabezado por el alcalde de Medellín Federico Gutiérrez y el Frente Amplio Unitario —que incluye a La Fuerza de la Paz y MAIS— quedaron fuera del Congreso de Colombia para el período 2026-2030, al no superar el umbral electoral del 3% de votos requerido, según el preconteo del boletín número 41 de la Registraduría Nacional del Estado Civil. Esta pérdida implica no solo la ausencia de curules en el Senado y la Cámara de Representantes, sino también la disolución de su personería jurídica, marcando el fin de su representación legislativa en las elecciones al Congreso de 2026.
Comunes, que hasta ahora contaba con cinco curules en el Senado y cinco en la Cámara durante los períodos 2018-2022 y 2022-2026 gracias a las garantías del Acuerdo de Paz, compitió por primera vez sin esas plazas aseguradas y sumó apenas 114.066 votos aliándose con Fuerza Ciudadana, el movimiento del exgobernador del Magdalena Carlos Caicedo. Verde Oxígeno obtuvo solo 27.688 votos en el Senado, mientras que Creemos y el Frente Amplio Unitario no llegaron siquiera a los 400.000 votos en esa corporación. En contraste, fuerzas tradicionales como Cambio Radical lograron 1.242.108 votos en el Senado, equivalentes al 6,8% del total y suficientes para seis curules —frente a las once que tenían en 2022—, y Salvación Nacional, que respaldó al precandidato presidencial Abelardo de la Espriella, alcanzó 696.097 votos para tres escaños.
Competencia feroz y llamado de alerta de las tradicionales
El fracaso de estos partidos se explica por la fuerte competencia con coaliciones ya consolidadas, en un escenario donde las encuestas como la de Guarumo advertían a Cambio Radical del riesgo de no alcanzar el 3% de umbral, lo que llevó a sus líderes a convocar a votar masivamente. Verde Oxígeno, por su parte, presentó lista propia tras haber participado en la Coalición Centro Esperanza en comicios anteriores, pero no logró consolidarse. Este resultado resalta las dificultades que enfrentan las colectividades emergentes para mantenerse en el mapa político colombiano, mientras las tradicionales resisten y mantienen su peso en el Legislativo.
«recuperemos el rumbo»
Germán Vargas Lleras, líder de Cambio Radical
Con este panorama, el Congreso entrante reflejará un reacomodo de fuerzas donde los partidos históricos como Cambio Radical y Salvación Nacional ganan terreno relativo, dejando lecciones claras sobre la volatilidad del electorado y la importancia de alianzas sólidas para las elecciones legislativas de 2026 en Colombia.











