El gobierno de Estados Unidos excluyó a Colombia del bloque Escudo de las Américas, una iniciativa lanzada por doce gobiernos para combatir el narcotráfico y el crimen organizado, debido a lo que la Casa Blanca califica como insuficiente cooperación por parte del gobierno colombiano en materia antinarcóticos. La decisión se conoció semanas después de la reunión entre el presidente Gustavo Petro y su homólogo Donald Trump en la Casa Blanca, que había sido descrita como cordial. El anuncio se hizo durante una rueda de prensa en la Casa Blanca por la portavoz Karoline Leavitt, tras la presentación del bloque en una reunión en Miami, donde tampoco fueron invitados México y Brasil, pero sí líderes como Javier Milei de Argentina, Nayib Bukele de El Salvador y Daniel Noboa de Ecuador.
En respuesta inmediata, el presidente Petro defendió en su cuenta de X los aportes de Colombia a la lucha contra el narcotráfico, destacando el alto costo humano que ha pagado el país con 200.000 colombianos asesinados, 1.800 miembros de la fuerza pública heridos y 400 fallecidos en las últimas dos décadas. Bajo su administración, se han realizado 400.000 operaciones antinarcóticos, destruidos 18.000 laboratorios de cocaína, librados 1.500 combates y ejecutados 16 bombardeos, con incautaciones récord de 78.000 armas y 3.300 toneladas de cocaína, además de la extradición de 800 personas, la mayoría a Estados Unidos. Petro también enfatizó el programa de sustitución de cultivos que beneficia a 30.000 familias y ha erradicado 42.000 hectáreas en mayo, de las cuales 21.000 ya están verificadas, con cooperación de 75 países y aval de la ONU.
La posición de la Casa Blanca y la réplica presidencial
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, justificó la exclusión al afirmar que aún no se observa el nivel de cooperación deseado de parte del gobierno de Colombia, aunque dejó abierta la puerta a una futura expansión del bloque si mejora esa colaboración. Petro, por su parte, cuestionó la eficacia de enfrentar el narcotráfico con frentes ideológicos entre gobiernos y abogó por que sea una lucha de toda la humanidad.
“No creo que todavía estemos viendo el nivel de cooperación que nos gustaría por parte del Gobierno de Colombia para invitarlos. Sin embargo, esperamos que esta organización siga expandiéndose”
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca
“Nosotros ponemos vidas en la lucha contra el narcotráfico. Doscientos mil colombianos asesinados. Mil ochocientos miembros de la fuerza pública heridos, cuatrocientos asesinados en las últimas dos décadas”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“Hemos incautado 78.000 armas, 3.300 toneladas de cocaína como nunca antes ocurrió en ningún gobierno de Colombia ni en el mundo. Hemos extraditado a 800 personas la mayoría a EEUU”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“No creo eficaz luchar contra el narcotráfico con frentes ideológicos de gobiernos. La lucha contra el narco debe ser de toda la humanidad”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Contexto histórico y peticiones adicionales de Petro
Colombia ha sido históricamente un actor clave en la lucha antinarcóticos a nivel global, un rol que Petro busca redefinir con énfasis en la sustitución voluntaria de cultivos y críticas a la prohibición de drogas, como las que expresó recientemente en la Comisión de Estupefacientes de la ONU en Viena. Durante su encuentro con Trump, el mandatario colombiano solicitó cambios en las normas judiciales estadounidenses para negociar con narcotraficantes, extendiendo una cláusula de reincidencia a nivel mundial, y entregó una lista de capos colombianos operando fuera de Estados Unidos. Esta exclusión genera tensiones en un momento en que Washington evalúa la efectividad de sus aliados en la región, aunque la Casa Blanca insiste en que el bloque podría ampliarse con mayor alineación.











