Defensoría evacúa nueve heridos, dos menores, por choques armados en Sierra Nevada de Santa Marta

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La Defensoría del Pueblo llevó a cabo la evacuación de nueve personas heridas, incluidos dos menores de edad, tras intensos enfrentamientos armados entre el Clan del Golfo y los Conquistadores de la Sierra Nevada en la Sierra Nevada de Santa Marta. Esta operación humanitaria se desarrolló recientemente en zonas como Aracataca, en el departamento del Magdalena, específicamente en la comunidad indígena de Gunmaku, la vereda Palestina y Serankua, donde la confrontación generó confinamientos y graves riesgos para la población indígena y rural.

La acción se coordinó exitosamente entre la Defensoría del Pueblo, las autoridades tradicionales arhuacas, organismos de protección, instituciones nacionales y la fuerza pública, permitiendo no solo la evacuación de los heridos, sino también una misión de monitoreo y atención humanitaria en la zona afectada. Este suceso responde al deterioro progresivo de la seguridad debido a la escalada del conflicto armado en territorios indígenas, ante lo cual la Defensoría ha reiterado alertas previas al Ministerio del Interior sobre los riesgos inminentes para las comunidades.

Urgentes llamados a la acción humanitaria

En medio de esta crisis, se ha hecho un llamado enfático a los grupos armados involucrados para que respeten el derecho internacional humanitario y habiliten un corredor humanitario que facilite la atención a los afectados. Además, la Defensoría comunicó la situación a la Comisión Intersectorial para la Respuesta Rápida a las Alertas Tempranas (Ciprat), exigiendo un refuerzo inmediato en la vigilancia estatal y una mayor coordinación con el Ministerio del Interior y la Unidad para las Víctimas. Entre las necesidades más apremiantes se encuentran suministros urgentes como agua potable, atención en salud, insumos médicos y otros bienes esenciales para paliar las condiciones de confinamiento y vulnerabilidad en la región.

Este incidente subraya la persistente tensión en la Sierra Nevada de Santa Marta y la necesidad imperiosa de intervenciones estatales coordinadas para proteger a las comunidades indígenas y rurales atrapadas en el fuego cruzado de estos grupos ilegales, evitando así mayores tragedias humanitarias.

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