Ciberacoso infantil crece en el mundo y la inteligencia artificial amplifica los riesgos

Compartir en redes sociales

Entre el 15 % y el 20 % de los niños en el mundo han sido víctimas de ciberacoso. Organismos internacionales advierten que el avance de la inteligencia artificial está facilitando nuevas formas de hostigamiento en línea.

El ciberacoso contra niños y adolescentes continúa en aumento a nivel mundial y está siendo potenciado por el desarrollo de nuevas tecnologías. Así lo advirtió la representante especial de Naciones Unidas sobre la Violencia contra los Niños, Najat Maalla M’jid, durante una intervención ante el Consejo de Derechos Humanos.

De acuerdo con estudios internacionales, entre el 15 % y el 20 % de los niños han sido víctimas de ciberacoso, aunque la cifra real podría ser mayor debido a los casos que no se denuncian. La funcionaria señaló que el crecimiento de la inteligencia artificial está acelerando estas prácticas y reforzando su vínculo con otras formas de violencia digital.

Una encuesta reciente realizada entre más de 30.000 niños en diferentes regiones del mundo reveló que el 66 % considera que el ciberacoso ha aumentado en los últimos años. El mismo sondeo indica que uno de cada dos menores no sabe dónde ni cómo denunciar un caso ni obtener ayuda.

Las investigaciones también muestran que los niños que son percibidos como “diferentes” o marginados enfrentan mayor riesgo de acoso. Con frecuencia, los ataques se centran en aspectos como la apariencia física, la raza, el origen étnico, el sexo, la discapacidad, la religión, la orientación sexual, el estado de salud, el peso o la situación socioeconómica.

Según Maalla M’jid, el desarrollo de la inteligencia artificial generativa está transformando la manera en que ocurre el ciberacoso. “Los rápidos avances y la mayor accesibilidad de la IA generativa están transformando el ciberacoso, haciéndolo más rápido, más dirigido, más difícil de detectar y propagándose a gran escala en múltiples plataformas”, explicó.

El informe también advierte sobre el uso de herramientas tecnológicas para humillar o presionar a menores. Entre ellas figuran los ultrafalsos o deepfakes, aplicaciones capaces de alterar imágenes para simular desnudos y sistemas de clonación de voz que permiten suplantar identidades.

La representante de la ONU señaló que muchos niños confían en estas herramientas sin poder distinguir si interactúan con una persona real o con sistemas automatizados, lo que aumenta su vulnerabilidad frente a la manipulación y la desinformación.

Otro factor que preocupa es la baja denuncia de estos casos. Muchos menores prefieren guardar silencio por temor a la estigmatización, al rechazo de sus compañeros o a ser juzgados por los adultos.

Las consecuencias del ciberacoso pueden ser graves. Los expertos alertan sobre el impacto psicológico que genera en las víctimas y sobre el daño a la reputación que puede producirse en cuestión de segundos cuando los contenidos ofensivos se difunden en internet.

Organismos internacionales y gobiernos han impulsado distintas estrategias para enfrentar este fenómeno, entre ellas marcos regulatorios, programas de educación digital, políticas de protección infantil en línea y el desarrollo de herramientas tecnológicas para detectar contenidos dañinos en las plataformas digitales.

Sigue leyendo