Padre golpea con correa a hijo en avenida de Pitalito, Huila, tras choque en piques ilegales

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En Pitalito, Huila, un padre protagonizó una escena impactante al golpear repetidamente con una correa a su hijo en plena vía pública, específicamente en la avenida que conduce a la Universidad Surcolombiana, tras un accidente de tránsito causado por el joven. El menor había tomado sin permiso la motocicleta familiar para participar en piques ilegales, una práctica recurrente en esa zona, y el padre, en medio de su furia, se negó a llevarlo al hospital mientras lo reprendía verbalmente con frases como «Yo no le voy a alcahuetear», repetida en varias ocasiones durante el altercado.

Testigos presenciaron la reacción impulsiva del progenitor, quien descargó su enojo con golpes en repetidas ocasiones utilizando la correa, mientras el video grabado por El Jhofer en Facebook se volvió tendencia en Colombia, reavivando un acalorado debate en redes sociales sobre los límites entre la disciplina parental y la violencia física, con opiniones divididas respecto al exceso del castigo aplicado.

El análisis del psicólogo sobre la dinámica familiar

César Sierra, psicólogo de la Universidad Politécnico Grancolombiano, analizó el incidente como un ejemplo claro de cómo la falta de comunicación y las reacciones impulsivas pueden agravar situaciones ya complicadas, destacando que el padre, en su afán por corregir el comportamiento de su hijo, optó por la violencia física, lo que podría generar resentimiento y mayor distancia en la relación familiar.

«Este caso es un ejemplo claro de cómo la falta de comunicación y la reacción impulsiva pueden empeorar una situación ya difícil. El padre, en su intento por corregir el comportamiento de su hijo, recurrió a la violencia física, lo que probablemente genere más resentimiento y distancia en la relación. Es fundamental que los padres entiendan que la comunicación efectiva y la empatía son clave para abordar situaciones como esta. En lugar de castigar con violencia, el padre podría haber aprovechado el momento para hablar con su hijo sobre los riesgos y las consecuencias de sus acciones, y trabajar juntos para encontrar soluciones.»

César Sierra, psicólogo de la Universidad Politécnico Grancolombiano

Sierra enfatizó alternativas más constructivas, como enfocarse en consecuencias lógicas relacionadas con el error del hijo, tales como retirar el privilegio de usar la motocicleta por un período, asignar tareas adicionales o hacer que el menor asuma responsabilidad por los daños causados, promoviendo así el aprendizaje en lugar de un simple castigo.

«En lugar de castigos, es más efectivo enfocarse en consecuencias lógicas y naturales que se relacionen con el comportamiento del hijo. Por ejemplo, el padre podría haberle quitado el privilegio de usar la motocicleta por un tiempo, o asignarle tareas adicionales para que entienda la gravedad de sus acciones. También es importante que el hijo se haga responsable de sus errores, como pagar por los daños o ayudar a reparar lo que dañó. Lo más importante es que el padre aproveche la situación para enseñar y guiar, en lugar de simplemente castigar.»

César Sierra, psicólogo de la Universidad Politécnico Grancolombiano

Para reparar el vínculo dañado, el experto recomendó que ambas partes reconozcan sus límites, con el padre disculpándose sinceramente y explicando su error, seguido de un esfuerzo mutuo por restablecer la comunicación, la confianza y el respeto, un proceso que requiere tiempo y compromiso genuino.

«Reconocer que se pasó el límite es el primer paso para reparar la relación. El padre debe disculparse sinceramente con su hijo y explicar que su reacción no fue la adecuada. Lo mismo por parte del menor. Luego, es importante trabajar en restablecer la comunicación y la confianza, lo que lleva tiempo y esfuerzo. El padre debe mostrar disposición para escuchar a su hijo, entender su perspectiva y trabajar juntos para mejorar la relación. Es fundamental que ambos se comprometan a cambiar y a trabajar en la comunicación y el respeto mutuo.»

César Sierra, psicólogo de la Universidad Politécnico Grancolombiano

Este episodio no solo pone en el centro las tensiones familiares ante conductas de riesgo como los piques ilegales en esa avenida de Pitalito, epicentro habitual de tales actividades, sino que invita a una reflexión colectiva sobre métodos educativos efectivos en un contexto donde las redes sociales amplifican estos debates, según información de Infobae Colombia y el video original de El Jhofer en Facebook.

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