Amaranta Hank, senadora electa, defiende pasado con criminales de Villa del Rosario, Norte de Santander

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Alejandra Omaña, conocida artísticamente como Amaranta Hank y senadora electa del Pacto Histórico para el período 2026-2030 tras los comicios del 8 de marzo, respondió públicamente en su cuenta de X (@AmarantaHankTw) a los recordatorios sobre su pasado ligado a criminales en Villa del Rosario, Norte de Santander, una zona fronteriza con Venezuela marcada por la violencia. La política, originaria de ese municipio donde creció en condiciones precarias con su padre fallecido y una casa en mal estado, enfrentó críticas en medios que revivieron entrevistas antiguas y un video de YouTube sobre su juventud involucrada en actividades ilícitas y una relación sentimental con un hombre peligroso.

Desde temprana edad, Omaña relató haber falsificado cédulas venezolanas a los 13 años como su primer empleo, para luego, a los 16 mientras cursaba décimo grado, trabajar en una discoteca frecuentada por narcotraficantes, contrabandistas y sicarios, primero como mesera y después como administradora. Esta experiencia incluyó una relación sentimental de casi tres años con un individuo de alto riesgo, en un contexto donde su primera imagen de infancia fue la de una persona asesinada cerca de su casa y donde paramilitares instalaron hornos crematorios. A los 17 o 18 años, recibió amenazas en tres ocasiones, pero logró salir de ese mundo para estudiar una carrera universitaria, escribir un libro sobre sus vivencias y participar en decenas de podcasts.

Respuesta sin remordimientos

En su publicación reciente, Amaranta Hank defendió su trayectoria como un reflejo de la desigualdad en el país, rechazando las acusaciones de que «trabajó con narcotraficantes» al recordar que esos detalles ya eran públicos desde hace años. «No me avergüenzo de absolutamente nada de mi pasado porque cada historia vivida fue un grito de impotencia ante la desigualdad del país y la resistencia que hoy me lleva a ser Senadora electa de la República. Acá lo que hay es realidad», afirmó, subrayando que esos episodios la fortalecieron en su búsqueda de protección entre los más temidos de su entorno.

“El primer trabajo que yo tuve fue falsificando documentos, falsificaba cédulas venezolanas. Y luego, más adelante, fue que fui a parar a esta discoteca, y más adelante de eso, fui la novia durante casi tres años de un hombre bastante peligroso”

Alejandra Omaña (Amaranta Hank), senadora electa

“Sentía que tenía la necesidad de que alguien me cuidara y tenía que buscar al más fuerte para que el más fuerte me cuidara, y quizás por eso hoy cuento la historia, y los demás están en esas lápidas en Villa del Rosario, porque siempre busqué al más fuerte, al más malo, al que más le tuvieran miedo”

Alejandra Omaña (Amaranta Hank), senadora electa

La senadora electa también ironizó sobre las supuestas «grandes investigaciones» mediáticas, aclarando que a los 16 años ya había detallado su paso por la discoteca en su libro y conversaciones públicas, posicionando su pasado no como un estigma, sino como testimonio de supervivencia en un territorio azotado por el conflicto armado y el crimen organizado.

“En días pasados estaban diciendo que yo ‘trabajé con narcotraficantes’ y mostraron como una gran investigación un video que estuvo muchos años en YouTube. Compañeros: no descubrieron nada, escribí un libro sobre eso y he hablado en decenas de pódcasts que a los 16 años, mientras cursaba décimo grado, trabajaba en una discoteca primero como mesera y luego como administradora”

Alejandra Omaña (Amaranta Hank), senadora electa

Esta controversia surge en medio de la atención por su elección, donde medios también aludieron a su contenido adulto previo, pero Hank reafirma su compromiso con la resistencia social. Información basada en publicaciones de @AmarantaHankTw en X y @amaranta.hankx en Instagram.

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