En un operativo de inteligencia policial desplegado durante varias semanas con unidades especializadas, fue capturado Pedro Enrique Ospino Cobo, conocido como alias Balacho, en el corregimiento de San Pedro, a unos 15 kilómetros de Barrancas, en La Guajira. Este hombre, señalado como el jefe de sicarios de la organización criminal previamente liderada por Kiko Gómez y Marcos de Jesús Figueroa, alias Marquitos, comandaba a cerca de 5.000 sicarios en el sur de la región, cerca de la frontera con Venezuela y las rutas clave hacia el Caribe.
Balacho enfrenta graves acusaciones por homicidio, narcotráfico, extorsión, secuestro, tortura, feminicidio y trata de personas. Su captura reviste especial importancia dado su historial: había sido detenido en 2015 como capo del contrabando de gasolina y liberado en 2018, en medio de denuncias de sobornos a miembros de Policía y Fiscalía por hasta 10 millones de pesos. La estructura criminal que encabezaba se consolidó tras la captura de Marquitos en 2014, lo que generó un monitoreo constante de las autoridades sobre su reorganización en la zona.
Revelaciones de corrupción judicial
Documentos de la Corte Suprema de Justicia han sacado a la luz detalles sobre presuntos sobornos que facilitaron su libertad anterior. En particular, se menciona la intervención de un exfiscal condenado por nexos con el crimen organizado.
“El señor José Carlos García Cataño sostiene que el doctor Alcides Pimienta, fiscal 1o Seccional de Fonseca Guajira, le solicitó a Pedro Enrique Ospina Cobo, alias Balacho, la suma de diez millones de pesos ($10.000.000) para que no le llegara una orden de captura por una denuncia que le puso un policía, que además él lo borraba de allí de la Fiscalía para que no le aparecieran registros”.
Documento de la Corte Suprema de Justicia
“dice que tiene conocimiento que Diego Parody llamaba a “Pirin” y a “Balacho” y a “Johan Amaya”, para suministrar información que el fiscal Alcides Pimienta tenía, así para ponerles en conocimiento la realización de allanamientos, si iban a salir órdenes de captura, y el Dr. Alcides hacía eso porque recibía dinero de ellos”.
Documento de la Corte Suprema de Justicia
Durante el procedimiento, también fueron detenidas otras personas cuyas identidades están en proceso de verificación. Los capturados han sido trasladados para audiencias de legalización de captura, formulación de imputación y medida de aseguramiento. Las autoridades esperan que esta operación arroje información valiosa sobre los movimientos recientes de las bandas en el sur de La Guajira, fortaleciendo la lucha contra el crimen organizado en la región fronteriza.











