Las elecciones legislativas del 8 de marzo de 2026 renovaron el Congreso de la República de Colombia, compuesto por 285 curules distribuidas en 103 para el Senado, 182 para la Cámara de Representantes y dos reservados, sin que ninguna fuerza política alcanzara una mayoría absoluta. El Pacto Histórico, alineado con el gobierno de Gustavo Petro, obtuvo 25 curules en el Senado con 4,4 millones de votos y 37 en la Cámara, sumando 10 más que en el periodo anterior y cinco adicionales en la cámara alta. Por su parte, el Centro Democrático, liderado por Álvaro Uribe Vélez, logró 17 escaños en el Senado y 28 en la Cámara con más de tres millones de votos, en un resultado que refleja la participación de más de 20 millones de ciudadanos en todo el país.
Otros partidos también marcaron presencia significativa en esta fragmentada contienda: Salvación Nacional consiguió tres curules en el Senado con más de 700.000 votos, Cambio Radical obtuvo seis en el Senado tras sumar 1,2 millones de sufragios pero perdió 11 en la Cámara quedándose con 10, mientras que el Partido de la U, con 1,5 millones de votos, alcanzó nueve en el Senado y 12 en la Cámara, cuatro menos que en 2022. El nuevo periodo legislativo iniciará el 20 de julio, en un contexto de divisiones internas en formaciones como Alianza Verde y Partido Conservador, y con el Partido de la U posicionándose como posible equilibrista, junto a la directriz liberal de libertad de voto.
Fragmentación y retos legislativos por delante
Esta dispersión de fuerzas obliga a forjar alianzas entre partidos para aprobar leyes, en el cierre del primer gobierno de izquierda en la historia reciente del país, marcado por tensiones con el Congreso y las cortes. Proyectos clave como la reforma pensional, suspendida por la Corte Constitucional, la laboral ya aprobada, la agraria pendiente de reglamentación, la de salud que naufragó en dos intentos, una tributaria inevitable, el Código Minero, la Ley de Competencias y el sometimiento a la Paz Total esperan definiciones. El Pacto Histórico sufrió un revés al perder 10 curules de Comunes por no superar el umbral, mientras figuras como Iván Cepeda proponen una asamblea constituyente, y opositores como Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella abogan por revertir la Paz Total.
La configuración del nuevo Congreso anticipa intensos debates sobre estos temas en un panorama de polarización partidaria, donde la ausencia de mayorías absolutas definirá el rumbo legislativo de Colombia en los próximos cuatro años.











