Un video que circula en redes sociales ha captado la atención de las autoridades y la población al mostrar un patrullaje armado realizado por presuntos miembros de las disidencias de las FARC durante la noche en una zona rural de Mercaderes, en el Cauca. Los hombres, fuertemente armados, transitan por caminos secundarios, lo que genera un profundo temor e incertidumbre entre los habitantes locales ante la evidente presencia de grupos armados ilegales en la región.
Este incidente se enmarca en una creciente actividad de las disidencias de las FARC y la estructura Carlos Patiño en el sur del Cauca, donde han impuesto retenes, perpetrado ataques y ejercido control territorial. Las autoridades locales han intensificado operativos de control tanto en cabeceras municipales como en zonas rurales para contrarrestar esta amenaza, en medio de una escalada de violencia que afecta tanto a la fuerza pública como a civiles en el Cauca y el Valle del Cauca.
Reciente ola de ataques con explosivos y drones
En los últimos días, la región ha sido escenario de múltiples atentados. En Jamundí, Valle del Cauca, un suboficial del Ejército resultó herido en la cabeza, aunque se reporta estable en una clínica de Cali. En El Tambo, Cauca, dos soldados fueron heridos por esquirlas de explosivos lanzados desde drones, mientras que en un ataque similar cinco policías sufrieron lesiones. En Mondomo y Cajibío, estaciones de Policía fueron blanco de entre seis y siete artefactos explosivos, dejando herido a un menor de 17 años. El más trágico ocurrió el 10 de marzo en Patía, donde el soldado Ferney Ramos Villalba falleció por la gravedad de sus lesiones tras la explosión de un artefacto en la vía Panamericana, que también dejó heridos a dos uniformados más.
“Esto ha sido un esfuerzo monumental y los grupos armados ilegales, las estructuras criminales, intentarán mostrar que tienen un poder criminal”
Pedro Sánchez, Ministro de Defensa
Estos eventos subrayan la persistente inseguridad en el suroccidente colombiano, donde los ataques con drones y explosivos se han multiplicado, exigiendo una respuesta coordinada de las fuerzas armadas para restablecer la tranquilidad en las comunidades afectadas.











