Una trágica intoxicación por gas propano o butano acabó con la vida de Katerine Burgos Sánchez, de 32 años, y su pareja Miguel Antonio Niquepa Sánchez, de 35 años, en su vivienda ubicada en la vereda Los Pinos del municipio de Rionegro, en Antioquia. El suceso ocurrió el viernes 13 de marzo de 2026, cuando la pareja, junto con sus dos perros, pereció por inhalación prolongada del gas durante actividades domésticas, dejando huérfanos a sus tres hijos de 12, 13 y 16 años, quienes descubrieron los cuerpos al regresar de la escuela.
Según los primeros reportes, la familia estaba cocinando morcilla en la cocina cuando se produjo una fuga de gas propano o butano. La pareja se acostó a dormir sin percatarse del peligro, y al llegar los menores notaron un fuerte olor a gas y humo emanando de la casa cerrada. Forzaron la entrada y encontraron a sus padres sobre la cama y a los perros en una habitación, sin signos de violencia. Los niños actuaron con rapidez al cerrar la válvula del cilindro, la perilla del fogón y retirar la olla de la estufa, evitando un posible desastre mayor.
Respuesta inmediata de las autoridades
Siete efectivos del Cuerpo de Bomberos de Rionegro acudieron al lugar para inspeccionar la escena, junto con personal de Gestión del Riesgo, la Policía Nacional y la Comisaría de Familia. La finca quedó bajo resguardo de las autoridades mientras el CTI de la Fiscalía avanza en los análisis forenses para confirmar el origen exacto de la fuga. Los tres menores fueron puestos bajo la protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, que les brinda acompañamiento psicosocial ante el impacto del hallazgo.
“Se presentó la muerte accidental de dos personas y las mascotas, por inhalación de gas propano o butano (…) Las personas estaban cocinando morcilla, se acuestan a dormir, cuando llegan los hijos del colegio, encuentran la casa cerrada, al lograr ingresar encuentran a sus padres y las mascotas muertas”
Informe oficial del Cuerpo de Bomberos de Rionegro, citado por Mi Oriente
Este lamentable incidente se suma a otra muerte ocurrida en Rionegro por explosión de gas durante la segunda semana de marzo, lo que resalta la necesidad de extremar precauciones con el manejo de cilindros en los hogares. Las autoridades continúan las investigaciones para determinar si hubo alguna falla en el equipo o descuido que contribuyera al accidente.











