Lorena Barrios, una mujer de 51 años y madre de tres hijos, ingresó a las urgencias de la Clínica Bonadona en Barranquilla por un cuadro de fiebre durante su tercer ciclo de quimioterapia para tratar un tumor maligno en el seno derecho. Lo que comenzó como una consulta rutinaria derivó en una tragedia: complicaciones médicas la llevaron a un coma de seis semanas, necrosis irreversible en sus extremidades y, finalmente, la amputación de ambas manos y piernas debido a un daño muscular y vascular provocado por una infección renal.
La paciente relató que todo inició tras recibir un medicamento oral en forma de sobre, descrito por ella como muy dulce, el cual provocó una descompensación inmediata. Su presión arterial alta descendió bruscamente mientras la baja se alteró aún más, lo que la hizo perder el conocimiento. Fue intubada y trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos, donde permaneció en coma durante seis semanas. Antes de proceder a las amputaciones, los médicos evaluaron sus extremidades durante una semana para evitar infecciones adicionales, pero el daño era irreversible.
El testimonio desgarrador de la paciente
Ahora, Lorena Barrios depende exclusivamente de sus familiares para su atención cotidiana y rehabilitación, en un impacto profundo en la dinámica familiar. Su hijo menor suspendió sus estudios para cuidarla, mientras la familia busca acciones legales contra la clínica y cuestiona la falta de autorización de la EPS para enfermería domiciliaria. El caso ha generado un escrutinio público intenso en redes sociales, con cuestionamientos sobre los protocolos clínicos y el fármaco suministrado.
“Me entregaron un sobre con un medicamento muy dulce. Después de ingerirlo me sentí descompensada. La presión alta bajó y la baja se alteró aún más. En ese momento perdí el conocimiento. Luego supe que me intubaron y que fui trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos”
Lorena Barrios, paciente
“Yo llegué caminando. Lo que esperaba era salir de la misma manera”
Lorena Barrios, paciente
“Espero que se investigue lo que ocurrió. Nadie debería atravesar una situación como esta”
Lorena Barrios, paciente
Este caso pone en el centro del debate la seguridad de los tratamientos oncológicos y la responsabilidad de las instituciones de salud en Colombia, donde miles de pacientes enfrentan quimioterapias anualmente. La familia de Lorena exige respuestas claras y una investigación exhaustiva para evitar que se repitan tragedias similares.











