Cuatro primos colombianos, Manuel María Mendoza García de 51 años, Alfonso Manuel Mendoza García de 49, Pablo Guillermo Vides García de 42 y Darío Miguel Vides García de 52, viajaron desde Bogotá hacia Rusia el pasado 10 de noviembre con la promesa de trabajar como albañiles, pero terminaron convertidos en mercenarios en la zona de conflicto de Ucrania, donde dos de ellos murieron, uno resultó herido y el otro permanece desaparecido.
Los cuatro partieron juntos rumbo a Moscú con escalas en París y Estambul, atraídos por una oferta laboral que cambió inesperadamente al llegar. En lugar de dedicarse a la construcción, fueron enviados a una base militar rusa y luego trasladados sin explicación clara a la zona de combate, donde se involucraron en la invasión rusa contra Ucrania. El último contacto con sus familiares en Colombia se registró el 28 de diciembre de 2025, desde cuando su paradero es desconocido, dejando a la familia sumida en preocupación e incertidumbre.
De la promesa laboral a la guerra
La familia de estos primos, todos originarios de Colombia, vive días de angustia ante la falta de noticias precisas sobre el herido y el desaparecido, mientras confirma la muerte de dos de ellos en el frente ucraniano. La propuesta inicial parecía legítima, pero una vez en territorio ruso, los albañiles fueron reclutados como mercenarios y enviados al combate, un giro dramático que ha multiplicado la tragedia para sus seres queridos.
Este caso resalta los riesgos de ofertas de empleo en el extranjero que ocultan intenciones ocultas, especialmente en contextos de conflicto armado como el que azota a Ucrania desde la invasión rusa. Las autoridades colombianas aún no han emitido pronunciamientos oficiales, pero la familia clama por información y apoyo consular para esclarecer el destino de los sobrevivientes.











