La compañía peruana de productos lácteos Gloria ha suspendido indefinidamente sus operaciones en Colombia, lo que implica el cierre de su planta en Cogua, Cundinamarca, y el despido de 150 empleados distribuidos en esa sede así como en Bucaramanga, Valledupar y Barranquilla. Esta medida también conlleva la desaparición de las marcas Algarra y Lechesan, icónicas en el sector lácteo colombiano, tras una notificación entregada en una convocatoria inesperada y la restricción de accesos a la planta el pasado sábado.
La decisión se produce en medio de una sanción impuesta por la Superintendencia de Industria y Comercio en febrero de 2025, por la venta de un producto etiquetado como leche entera que en realidad contenía lactosuero. Los trabajadores, representados por el sindicato Sinaltrainbec, se vieron sorprendidos al intentar ingresar a las instalaciones y encontrarlas cerradas, lo que agrava la situación para estas 150 familias afectadas directamente por los despidos masivos.
Marcas con décadas de historia desaparecen del mercado
Algarra, fundada en 1952 y adquirida por el Grupo Gloria en 2004, junto con Lechesan, que producía desde 1971, dejan de operar tras más de siete décadas contribuyendo al portafolio lácteo del país. Esta salida implica el retiro de Gloria del segmento lácteo en Colombia y el cese de servicios de maquila para cadenas como D1 y Ara, afectando la disponibilidad de productos como leche en bolsa, yogur con fruta, bebidas lácteas, leche achocolatada, avena, kumis y crema de leche en los anaqueles de supermercados a nivel nacional.
El impacto se extiende más allá de Cogua, alcanzando las sedes en Bucaramanga, Valledupar y Barranquilla, donde los empleados ahora enfrentan incertidumbre laboral. Esta maniobra representa un golpe significativo para el sector lácteo colombiano, dejando sin presencia a marcas consolidadas y alterando la oferta de productos esenciales en el mercado local.











